En 48 millones de dólares se estiman las pérdidas por daños a causa de la sequía en la producción del subciclo de primera, según cálculos del economista Néstor Avendaño, director de ejecutivo de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (Copades), basado en consultas hechas a productores y representantes del sector agropecuario.
Las pérdidas económicas, equivalente al 0.83 por ciento del PIB, según precisa Avendaño en su blog personal, incluyen productos como granos básicos y de agroexportación, así como los daños en la ganadería, principalmente en el Corredor Seco.
Estas serían unas primeras aproximaciones no oficiales sobre las afectaciones de El Niño en la producción local porque hasta la fecha el Gobierno no ha publicado cifra alguna, al menos hasta nuestro cierre. Lo anterior pese a que el mismo Banco Central de Nicaragua (BCN) ha dicho que tienen técnicos en el campo recogiendo información desde hace varios meses.
Pero según Copades, la falta de lluvia provocó que en la zona seca se perdiera un 75 por ciento de la siembra de maíz (unos 711 mil quintales), lo que equivale a 6.7 por ciento de lo que se espera cosechar en este ciclo agrícola a nivel nacional.
En el caso del arroz de secano, estima la merma en 45 por ciento en el Corredor Seco, es decir 30,100 quintales. Adicionalmente se agregarían otras cincuenta mil manzanas que se dejarían de cultivar ante la persistencia de la sequía. Todo esto significaría 5.6 por ciento de la cosecha total esperada en este ciclo.
Según estos cálculos, el frijol rojo figura como uno de los cultivos menos dañados, porque se perdió el 5.5 por ciento de la siembra de primera, o sea, 58,092 quintales. “Por consiguiente, en términos de año calendario, si se normaliza la precipitación de lluvias en el último trimestre de este año, solo se habría perdido el 1.4 por ciento de la producción esperada, o sea, 61 mil 295 quintales”, estima Avendaño.
Es el sorgo el que habría sufrido una reducción del 25 por ciento de la producción de postrera, equivalente a unos 522 mil quintales, “y dado que el 79 por ciento de su producción del ciclo agrícola es recolectado en el año calendario, dicha pérdida representa el 20.3 por ciento de la producción prevista para este año”, sostiene Avendaño.
No obstante, afirma que de reducirse la oferta para las plantas avícolas, que es el principal destino de venta de los sorgueros, estas pueden sustituir esa merma con la importación de maíz para garantizar la alimentación de las aves.
A nivel global, el economista calcula que solo en la siembra de primera por efecto de El Niño se habría dejado de cosechar 72,855 manzanas de granos básicos, para un total de 1.77 millones de quintales menos.
Pese a estas afectaciones, Avendaño dijo que no es necesario declarar estado de emergencia, porque se está garantizando atención a la población en el Corredor Seco y porque los daños son menores a un punto porcentual en el crecimiento económico esperado en 2015.
Dichas pérdidas económicas, agrega, pueden ser amortiguadas por “aumentos de la producción de granos básicos en otras zonas productivas del país”.
MÁS DAÑOS
En el caso de los productos de agroexportación, los más afectados son la caña de azúcar y el maní. En el primero se estima la pérdida en 1.6 millones de quintales y en el segundo 840 mil quintales.
En el caso del maní, el economista Néstor Avendaño coincide en que este año los productores de ese cultivo no tendrán utilidades porque además del daño por la sequía, les afectará los subsidios que Estados Unidos está dando a su producción de maní.
Sobre los daños en la ganadería, Avendaño dijo que de los cinco millones de cabezas de ganado, alrededor de 1.2 millones “están expuestas al riesgo de la sequía en el Corredor Seco, lo cual afectará a la matanza, tanto industrial como municipal, y a la producción de leche”
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