Un incendio ocurrido este 6 de octubre en un asentamiento de León XIII, en Tibás San José, dejó a la intemperie a 13 personas, nicaragüenses y ticos, quienes lo perdieron todo en un acto de aparente venganza.
El incendio, detectado a las 4:30 de la madrugada por la nicaragüense Yanira García, inició en la vivienda de un indigente adicto a la droga, quien una noche antes habría sentenciado a los afectados.
“Todo se nos quemó, solo lo nos quedó que andamos puesto. Yo me levanto a esa hora (4:30 am.) a hacer el desayuno a mi esposo, vi ese montón de humo y empecé a gritar y se levantaron todos. Si no me hubiera fijado del humo nos hubiéramos muerto todos”, recordó García.
Según Luiz Chávez, del benemérito Cuerpo de Bomberos, la alerta fue recibida a las 5:05 de la mañana, 12 minutos después las unidades estaban en el sitio y el incendio fue sofocado 10 minutos después.
“Atendimos un incendio de varias estructuras de casas humildes, un área total consumida por el fuego de aproximadamente 200 metros cuadrados, la cual incluye varias viviendas. Logramos proteger un área aproximada de 300 metros cuadrados de casas más”, explicó Chávez.
Según Eduardo Acosta, uno de los nicaragüenses afectados, el indigente andaba drogado la noche anterior y les anunció que les daría una sorpresita.
“El mae andaba bien tostado (drogado) y ayer me dijo en la tarde, ‘te voy a dar una sorpresita’. Ahora que me levanto vimos el humo, probablemente esa era la sorpresita. Se propagó muy rápido el fuego, empezamos a echar agua pero no se rescató nada, se perdió todo, todo, todo, todo”, señaló.
El Organismo Judicial Investiga si hubo mano criminal en el incendio, mientras que Ingeniería de Bomberos indaga las causas propias del incendio, en uno de los cuartos de las viviendas siniestradas.
Las viviendas estaban construidas de madera y latas. Siete de los afectados son adultos y 6 menores de edad.