Uno de los capítulos más destacados de la 71 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), reunida en la ciudad estadounidense de Charleston, en el Estado de Carolina del Sur, ha sido la presentación el sábado pasado de Mario Vargas Llosa con el tema La Democracia y la Libertad de Expresión.
En la Asamblea de la SIP que concluye oficialmente hoy, se ha hecho un examen general del estado de la libertad de prensa en las Américas. Entre otros informes se conoció allí el de Nicaragua, que denuncia la censura de prensa indirecta que impone el régimen de Daniel Ortega. Oficialmente en el país no hay censura de prensa, como la que hubo durante la dictadura somocista y la dictadura sandinista de los años ochenta.
Pero el régimen orteguista impone la censura de prensa indirecta, prohibiendo que los periodistas independientes cubran los eventos públicos, concentrando la propiedad de los medios electrónicos en el sector oficialista, comprando medios informativos para neutralizarlos, distribuyendo de manera discriminatoria las pautas publicitarias del sector gubernamental, etc. Incluso, con el evidente propósito de amordazar la opinión pública, las informaciones y comentarios sobre cuestionamientos técnicos a las cifras económicas oficiales por falta de precisión y transparencia, son calificadas como una conspiración contra la economía nacional, el clima de negocios y la estabilidad macroeconómica del país.
En su presentación en la asamblea de la SIP, Vargas Llosa se refirió a las nuevas modalidades de censura de prensa que se practican en América Latina. “La libertad de prensa de hoy en día tiene enemigos que no son solo los gobiernos; existen las organizaciones del narcotráfico, que ven con mucho temor una prensa libre que investiga, denuncia las actividades del narcotráfico. Entonces chantajean, matan los periodistas, es una nueva amenaza para la libertad de prensa que antes no existía”, precisó Vargas Llosa.
Sin embargo, el hecho de que el crimen organizado se ha constituido como una nueva gran amenaza contra la libertad de prensa, no significa que esta no sea atacada por los gobiernos, en particular los regímenes autoritarios que están asociados en el grupo Alba. A este respecto el Premio Nobel peruano mencionó al presidente de Ecuador, Rafael Correa, a quien calificó como un “gran demagogo” que dicta leyes represivas para ahogar la libertad de prensa y a los medios independientes.
Vargas Llosa también denunció a los gobernantes de Venezuela, de quienes dijo que “son jefes de mafias” y “están todos comprados a través del negocio de la mafia”.
Fue muy impactante, y cabe destacarlo por eso, el señalamiento que hizo Mario Vargas Llosa de la “falta de coraje” de los gobernantes democráticos de América Latina, que no se atreven a denunciar a las dictaduras crecientes, como la de Nicolás Maduro en Venezuela, ni fomentan una lucha verdadera contra la corrupción. Lo cual, agregamos nosotros, convierte a esos gobernantes en apañadores de los dictadores corruptos.