El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) le programó para hoy en Rancho Grande, Matagalpa, una contra-peregrinación al obispo Rolando Álvarez, quien tiene planificada también en ese municipio norteño una marcha en pro de la naturaleza y en contra de la minería.
Álvarez consideró “difícil” que la convocatoria orteguista —a través de las 12 Alcaldías que gobierna en el departamento de Matagalpa— sea un acto aislado de los cuadros intermedios del oficialismo y “por eso digo que (la marcha) ha sido una medida de riesgo temerario y de contradicción, poco feliz e incorrecta”.
El religioso denunció que los transportistas locales fueron amenazados con perder sus concesiones si trasladaban a los pobladores de las comunidades a la peregrinación católica, aunque presuntamente las autoridades locales se comprometieron a dejar que puedan realizar los viajes.
“De tal manera que yo estoy dándole un voto de confianza a la palabra dada por las autoridades municipales en ese sentido”, dijo el obispo. Además de cuestionar que el oficialismo bien pudo hacer su manifestación en otra fecha, el obispo consideró que hacerlo el mismo día “es una medida intimidatoria para que a la gente le dé miedo participar en la peregrinación de la Iglesia”.