El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó ayer a “no explotar el miedo” ante la crisis migratoria en Europa, pero según Hungría el masivo flujo de refugiados hacia el Viejo Continente provocará su “desestabilización” si no se toman medidas.
Al abrir una cumbre sobre el tema en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Ban pidió a los líderes y representantes de unos setenta países a “progresar con creatividad, compasión y valentía”.
“El futuro no pertenece a aquellos que buscan construir muros y explotar el miedo”, dijo el secretario general, quien el lunes había pedido a Europa “hacer más” para ayudar a los millones de refugiados que llegan a sus tierras procedentes de Medio Oriente y África.
Pero de inmediato llegó la primera voz disonante, del primer ministro húngaro Viktor Orbán, quien advirtió que Europa será “desestabilizada” si continúan llegando masivos flujos de personas y “no hay cambios en la situación actual”.
Hungría está en el centro de la ruta que va desde Oriente Medio a Alemania, destino final de muchos de los refugiados.
PRINCIPIOS BÁSICOS
Ban, que convocó a esta conferencia para acercar posiciones, delineó ocho principios básicos que pidió a todos que sean respetados.
Son los de salvar vidas, proteger a los refugiados, no discriminarlos, preparar lugares para recibirlos, compartir responsabilidades, reforzar la cooperación, anticipar futuros problemas parecidos y crear canales legales para evitar, entre otras cosas, el tráfico humano.
“Esta puede parecer una crisis de números, pero creo que puede tratarse de una crisis en la solidaridad global”, afirmó Ban.
La ONU trata de ayudar a unos sesenta millones de desplazados por los conflictos, cuatro millones de ellos que han huido de la guerra en Siria.
270,000 refugiados recibió Alemania en septiembre, lo que supera el total de solicitantes de asilo de 2014 —unos 200,000—, según cifras difundidas por el Ministerio de Interior alemán.