La actriz y cantante inglesa Julie Andrews, cuya voz cristalina la convirtió en la institutriz más famosa de la historia del cine, hoy cumple 80 años, aún sobre los escenarios y con una incomparable carrera artística a sus espaldas.
De aspecto impecable y apariencia risueña, Andrews, ahora más dedicada a la dirección, fue la estrella de la última ceremonia de los Óscar de Hollywood, en la que Lady Gaga le rindió tributo con una interpretación de sus míticas canciones.
Esa aparición entre estrellas rutilantes recordó al mundo los logros de la veterana artista y su permanencia en la psique de tantas generaciones que han crecido con películas como Mary Poppins (1964) y The Sound of Music (1965).
Fue su interpretación de las vivarachas y cantarinas institutrices de esas cintas lo que la catapultó al éxito, junto con un inusitado rango vocal de cuatro octavas que hizo inconfundible su voz.