La economía global se ha ralentizado en 2015, arrastrada por las dudas de China y la inminente alza de tipos de interés en EE. UU., por lo que el reto es ahora gestionar estas “dos grandes transiciones”, advirtió ayer la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.
“Vemos que el crecimiento global es desalentador y desigual (…). Probablemente será más débil este año que el pasado, con solo una modesta aceleración esperada para 2016”, indicó Lagarde en su tradicional conferencia antes de que se celebre la Asamblea Anual del organismo, que tendrá lugar en Perú la próxima semana.
El próximo martes será cuando el Fondo desvele su informe de cabecera Perspectivas Económicas Globales , en el que actualizará sus proyecciones de crecimiento, que en julio fueron de 3.3 por ciento para este año y 3.8 por ciento para 2016.
Para Lagarde, tanto la desaceleración de China en busca de un modelo de crecimiento menos enfocado en las exportaciones y el inicio del ajuste monetario en EE.UU. son “cambios necesarios y saludables (…) y positivos para el mundo. El desafío es manejarlos de la manera más suave y eficiente posible”, agregó.