Ante la imposibilidad de que el Congreso estadounidense levante en lo inmediato el bloqueo económico a Cuba, el presidente Raúl Castro quiere que su homólogo Barack Obama acelere de aquí al final de su mandato las medidas para suavizar su alcance.
Castro y Obama se reunieron ayer en la Asamblea General de la ONU, el primer encuentro desde la reapertura de Embajadas en julio pasado tras más de cincuenta años, y el segundo desde uno en abril, durante la Cumbre de las Américas en Panamá, que formalizó el acercamiento entre Washington y La Habana.
Castro, presente por primera vez en la gran cita anual de la ONU, reiteró a Obama la condición de levantar el embargo para normalizar las relaciones bilaterales.
El canciller Bruno Rodríguez dijo, tras la reunión presidencial, que “el ritmo del proceso de normalización dependerá del levantamiento del bloqueo, que la realidad del bloqueo sea modificada sustancialmente mediante las muy amplias facultades que tiene el presidente de EE. UU”.
CAMBIOS LIMITADOS
El Congreso estadounidense es el único facultado para desmontar el embargo; no obstante Obama puede ordenar la modificación de aspectos del bloqueo. La semana pasada entraron en vigor nuevas normas adoptadas por el Gobierno de EE. UU. que amplían a sus ciudadanos las facilidades para viajar, hacer negocios, enviar remesas y prestar servicios de telecomunicaciones en Cuba, aunque el turismo sigue prohibido.
“Las decisiones ejecutivas tomadas hasta ahora son de alcance y profundidad limitadísimos y no tocan ningún hecho significativo de la aplicación del bloqueo”, dijo Rodríguez.
El canciller espera que entre las próximas medidas de Obama figure la de autorizar a todos los estadounidenses a viajar libremente a Cuba. “Los cubanos tienen absoluta libertad de viajar a este maravilloso país. Tengo la esperanza de que los norteamericanos pueden disfrutar de esa misma libertad en un plazo próximo”, señaló.
El portavoz presidencial, Josh Earnest, comentó a los periodistas en el avión de regreso a Washington que Obama “reafirmó” ante Castro su “compromiso” con lograr que el gobierno cubano “haga un mejor trabajo” en la protección de los derechos humanos de sus ciudadanos.
REFORMAS EN LA ISLA
La Casa Blanca emitió un comunicado en el que explicó que Obama dijo a Castro que las “reformas continuas” en Cuba “aumentarían el impacto” de los cambios adoptados por su gobierno para relajar el embargo.
El portavoz presidencial, Josh Earnest, comentó a los periodistas en el avión de regreso a Washington que Obama “reafirmó” ante Castro su “compromiso” con lograr que el gobierno cubano “haga un mejor trabajo” en la protección de los derechos humanos de sus ciudadanos.