A Douglas José Domínguez Velásquez, quien murió el sábado a manos de miembros del Ejército en Granada, lo despidieron con música y morteros. Dos horas antes, el sacerdote Walter Mejía, de la iglesia Espíritu Santo de Villa Sandino, oró por el descanso del joven.
El féretro del joven de 19 años recorrió algunas calles de la ciudad hasta pasar enfrente de la delegación policial, donde un reducido grupo de personas exigió justicia y pidió castigo para los responsables.
De momento, lo poco que se conoce del hecho es que el joven decidió junto con un grupo de amigos ir a pescar a la playa El Paraíso, en el lago de Granada.
En el sitio, supuestamente un grupo de soldados salió de entre la maleza y los atacó sin razón alguna.
Douglas Domínguez Córdoba, papá del ahora occiso, aseguró que su hijo recibió un disparo en la pierna y un “culatazo “ de un AK-47 en el cuello.
“Prácticamente murió desangrado y estrangulado porque dicen que el militar le hizo una llave en el cuello. Tanto que me esforcé para mantener a mis tres hijos, para que un h… me lo matara”, expresó.
La Policía no ha brindado ninguna información al respecto.
El joven Douglas Velásquez laboraba con su papá en trabajos de electricidad.
LABORES RUTINARIOS
A través de una nota de prensa emita el sábado, el Ejército de Nicaragua comunicó que “los hechos ocurrieron mientras una patrulla realizaba labores rutinarios en el sector y fue alertada por vecinos que en el lugar se estaban movilizando individuos sospechosos de cometer actos delictivos. Al presentarse al lugar se produjeron una serie de incidentes violentos, resultando Douglas José Domínguez Velásquez herido en la pierna izquierda por disparo de arma de fuego, quien posteriormente falleció”.
Dijeron que los miembros de la patrulla involucrados en el hecho se encontraban a la orden de la autoridad correspondiente.
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