Gonzalo Cardenal M.

Cómo conocer la voluntad de Dios

Tanto el no saber que Dios quiere guiarnos, como el tener ideas equivocadas de la manera en que nos llega su guía, constituyen un serio obstáculo para aprender a discernir su voluntad. Hay algunos que piensan que el Señor solo nos guía por medio de profecías, visiones u otras maneras espectaculares. En cambio, otros pueden pensar que nunca nos guiará utilizando esos medios. La verdad es que existen dos formas principales por medio de las cuales el Señor nos hace saber su voluntad: La primera, por medio de una dirección general, y la segunda, por medio de una específica.

En todo hogar, los padres van estableciendo normas de conducta generales que regulan cómo deben comportarse sus hijos. Y así Dios que es padre nos da una serie de instrucciones que guían nuestro comportamiento de manera clara. Esta dirección general se encuentra en las Sagradas Escrituras, en la Biblia. Allí encontramos, por ejemplo: lo que debemos y no debemos hacer (La Ley de Dios, sus Mandamientos). Cómo debe ser nuestro carácter (Los Frutos del Espíritu, el modo de ser de Cristo, en Efesios 5,22). Cómo debe ser nuestra manera de hablar (Santiago 3). Cuál debe ser nuestra manera de pensar (Romanos 12). Cómo amar a nuestro prójimo (“Ama a tu prójimo como a ti mismo”). Cómo amar a Dios (“Si me amáis guardaréis mis mandamientos”).

La dirección general que Dios nos da por medio de su Palabra se amplía por medio del Catecismo de la Iglesia católica, de las homilías, escritos y libros de autores cristianos reconocidos, enseñanzas de la Iglesia, Encíclicas, Cartas Pastorales de las Conferencias Episcopales, etcétera. Pero lo importante que veamos es que en ellas solo encontramos dirección general, o pautas generales de cómo espera Dios que seamos y actuemos todos los cristianos.

Debo advertir muy enfáticamente que antes de asumir que lo que suponemos haber recibido es la voluntad de Dios, debemos hacernos —entre otras— las siguientes preguntas, cuyas respuestas deben coincidir plenamente entre sí —por lo menos— con las demás preguntas aquí referidas:

¿Concuerda con la palabra de Dios? ¿Es conforme la ley de Dios? ¿Es conforme la enseñanza de la Iglesia? (El Catecismo de la Iglesia, comentario de persona calificada sobre la Escritura, opinión de un autorizado Director Espiritual) ¿Existen compromisos previos relacionados a esa decisión? (trabajo, familia, etc.) ¿Contradice esta nueva decisión de “Llamados” anteriores de Dios? ¿Dificulta la nueva decisión tu sumisión y obediencia a Dios y su Iglesia?

¿Propicia la conversión? ¿Conduce esa decisión a una unión más cercana con Dios? ¿Favorece un más fiel cumplimiento de las responsabilidades anteriores? ¿O más bien induce a una innecesaria ocasión de pecado?

¿Cómo confirmar la validez del llamado? ¿Viene la confirmación de las personas involucradas en la decisión? ¿Es confirmada por aparentes señales espirituales milagrosas? ¿Lo confirman personas que te conocen y que están en posición de darte una buena dirección? Lo confirman circunstancias, ya sean extraordinarias o que hacen posible la decisión? ¿Experimentás consistentemente paz o angustia al orar por la decisión? (Lo que viene del Señor siempre da paz) ¿Hay otras señales que parecieran confirmar o negar el divino origen de la decisión?

Si alguien quiere una mayor información sobre este tema, sobre la manera de conocer mejor la voluntad de Dios en situaciones en que a simple vista todas nos parecen igualmente buenas, puede escribirme a mi correo electrónico que con gusto trataré de satisfacerlo contestándole de la misma manera.

[email protected]

EL AUTOR ES COORDINADOR DE LA CIUDAD DE DIOS.

Opinión Opinion voluntad de Dios archivo

COMENTARIOS

  1. ayitogarcia
    Hace 11 años

    La voluntad del señor no puede ser única ni unilateral; si le doy un pez a un gato hambriento bien por el gato, mal por el pez aunque yo sienta que hice lo debido. Si mato a mi enemigo en la guerra seré un héroe, si lo hago en tiempos de paz seré un asesino. El ladrón se persigna antes de salir a «trabajar» y se encomienda a Dios. El ciudadano decente lo hace, para no ser robado.

  2. el carolingio
    Hace 11 años

    creo que Dios se mueve y actua con razonamientos mucho mas alla que nuestros razonamientos mentales,reducidos. A nosotros los humanos nos rige la ignorancia

  3. john Glen
    Hace 11 años

    Creo que hacer la voluntad de Dios es hacer lo bueno, desafortunadamente el mundo está compuesto también por personas malas, los que abren la boca para hacer daño al prójimo, también aunque aparentan ser buenas son malas.

  4. Adan
    Hace 11 años

    La biblia, escrita por hombres; las religiones dirigidas por hombres; un dios que no habla y hay que adivinar lo que piensa; los pastores que interpretan sus ideas, algunos a cambio del diezmo; si alguien se salva de una tragedia o enfermedad, dios es bueno, sino, es libre alberdrio, dios nunca pierde; un dios poderoso y que nos ama y protege, pero abundan guerras, enfermedades, tragedias, calamidades, hambre, drogas, crueldad. De todos modos si dios existiera, a como actua, no sirve para nada.

    1. Josue
      Hace 11 años

      La biblia es escritura inspirada por el espiritud santo(Cuidado con esto), las Religiones sin excepcion de ninguna son creacion humana, las reglas de procedimiento estan en las escrituras y tienes capacidad de hacer el bien o el mal, de cualquier manera llegara un dia que te enfrentaras al todopoderoso y la oportunidad es hoy Adan, tu escojes pero luego es tarde y tienes mucha rason, pastores apostatas han vendido el evengelio, pero mi pueblo se pierde por la ignorancia en la escritura…

    2. Josue
      Hace 11 años

      Disculpa Adan, el profeta Oseas escribio «Mi pueblo se pierde por que son ignorantes de la escritura» la salvacion esta al alcance de todos, tambien para ti Adan, Dios quiera toque tu corazon, pero no creas en hombres, pastores, curas, etc, ve a la biblia y escudriñala tu mismo como los hermanos de Berea, que no se conformaron con lo que el hermano Saulo les predico, sino que compararon las escrituras, eso has tu.

  5. Hugo Gonzalez
    Hace 11 años

    El señor nos dio el libre albedrio, lo cual debemos interpretar que debemos saber disernir entre lo bueno y lo malo, en las noticias de hoy presentan a unas niñas que se ahogaron ¿Es culpa del Señor?, claro que no, la persona que estaba al volante debio valorar el riesgo que significaba cruzar ese rio, por eso somo seres pensante para valorar nuestras desiciones y evitar tragedias, pero no es culpa del Señor la muerte de estas niñas

  6. El Observador
    Hace 11 años

    Hay algunas cosas que quizas el señor Cardenal podría respondernos. Por ejemplo, se dice que Dios conoce y está pendiente de todos los actos de nuestra vida, y que conoce hasta de nuestros pensamientos. Si Dios lo sabe todo de antemano, podría evitar tantas tragedias que suceden a cada minuto. ¿ No quiere, o no puede?
    Leyendo las noticias de hoy, aparece la nota de unos niños ahogados, al tratar de cruzar un Rio el conductor, quien iba en una misión cristiana. ¿ Donde estaba Dios?

    1. Hace 11 años

      Amigo Observador, Dios no decide por nosotros, nosotros tomamos las desiciones, a veces pueden ser adecuadas como cuando las reflexionamos pidiendo al Espiritu Santo ilumine nuestro discernimiento, y a veces no adecuadas, por tomar dicha desición de manera apresurada.Dios no quiere tragedias para nadie.Cuando suceden tragedias por una desición equivocada, nos damos cuenta hasta que pasa tal tragedia,que tomamos la desición equivocada.DIos es perfecto.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí