Tal vez lo han visto por las mañanas corriendo sobre Carretera Norte, en Sabana Grande o cerca de Rubenia. Es probable que haya acompañado a su mamá a la iglesia evangélica o su sencillez haya llamado la atención en clases de ingeniería. Pero hace siete días en su debut profesional mostró la dinamita de sus puños, el coraje de su carácter boxístico. No fue de aquellos boxeadores que se dedican a cuidar el aire, sino que trata de cumplir las predicciones: el nocaut con furia, agresividad y deleite.
Melvin López con 17 años ha dado el salto profesional. Actualmente es considerado el heredero del pugilismo nicaragüense para convertirse en el próximo campeón del mundo. Tiene el talento, la disciplina pero el destino no está en sus manos. Entró a la lotería que es el deporte y desde los pesos chicos con proyecciones de seguir subiendo de categoría por su altura, pretende imitar a su ídolo: Manny Pacquiao.
Sonó la campana. Melo con su perfil de ébano salió a boxear a la zurda; No soy zurdo, yo soy derecho, solo me convierto así cuando boxeo, explica. El joven motivado por las anécdotas que le cuenta su papá, Mario López, desde niño sobre Alexis Argüello y el ascenso al triunfo trituró a un oponente que parecía estar como una estatua de sal, sin nada que hacer luego de haber caído en tres ocasiones, hasta que en el propio primer asalto, el réferi, Onofre Ramírez decidió que el castigo era demasiado.
Detrás de Melvin López están Gustavo Herrera y Julio Yambito Gamboa, sus actuales entrenadores, pero también las manos de Marlon Amador y el primero que lo dirigió cuando niño, Manuel Loáisiga, quienes son los escultores del talento nacido en Villa Austria.
Ver a López boxear evoca la imagen del excampeón Luis Pérez, solamente que Melvin siendo menos rígido, más flexible y certero. Con una personalidad un poco tímida e inhibida.
Inició en el boxeo, porque es el deporte que abriga en la desnudez de la pobreza. En su brillante trayectoria fue nueve veces campeón infantil, nueve veces campeón juvenil y ahora piensa colocar su estrella en la cima del profesionalismo.
Actualmente, Melvin López firmó un contrato promocional con la empresa Nica Boxing, la cual es dirigida por Pablo Osuna y apoyada por Román González. Según cuenta López, solamente se tomó un día de descanso después de su primera pelea. Además se prepara intensamente en el gimnasio Róger Deshón para su siguiente presentación, que probablemente se realice a mediados del mes de noviembre de este año.
DETALLES
Actualmente, Melvin López firmó un contrato promocional con la empresa Nica Boxing, la cual es dirigida por Pablo Osuna y apoyada por Román González.
Según cuenta López, solamente se tomó un día de descanso después de su primera pelea. Además se prepara intensamente en el gimnasio Róger Deshón para su siguiente presentación, que probablemente se realice a mediados del mes de noviembre de este año.
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