Un elemento diferenciador en el atuendo formal de un hombre es la corbata, a la que debemos poner especial atención ya que existen algunas normas para llevarla. Por eso debés aprender a escogerla según la forma, las líneas, su tejido, el color y por supuesto el nudo. Aunque no acostumbrés vestir de corbata todos los días, es importante que manejés estas reglas para no cometer errores y tu proyección sea siempre natural, elegante e inteligente.
El grosor de la corbata deberá ser tan grueso o estrecho como el de la solapa del saco, además ese grosor deberá armonizar con la contextura corporal, largo y ancho del cuello de la persona.
Al hacer el nudo, evitá que quede demasiado ajustado, lo ideal es que quepa de un dedo a dos máximo pero sin que se vea el primer botón de la camisa. Muchas veces, lo que te molesta más es que no hayás escogido bien la talla del cuello de tu camisa. El nudo debe estar en el centro y no torcido, de vez en cuando tocá el nudo para asegurarte de que se mantiene en su lugar.
La pala estrecha debe quedar por debajo de la pala gruesa. Para que no se muevan introducí la pala estrecha en el pasantino que tiene la pala grande por atrás o llevá un pisacorbata, aunque no es lo que más se lleva actualmente.
La punta de la corbata debe quedar justo por encima de la hebilla del cinturón del pantalón, ni más larga ni más corta.
Existen diferentes nudos, para lo que podés entrar a ver tutoriales en internet que te ayudarán a conocerlos todos y usar los que mejor te sienten de acuerdo a tu contextura corporal y para las diferentes ocasiones, así como aprender que no todos los nudos son adecuados con todos los grosores de corbatas.
