Los dirigentes europeos se reunirán la semana próxima en Bruselas para intentar superar las divisiones respecto a la crisis de los migrantes, que se aglomeran por miles en Croacia, tras haber quedado bloqueados en la frontera entre Serbia y Hungría.
Esta Cumbre de la Unión Europea (UE) se realizará el próximo miércoles, al día siguiente de la reunión de los ministros del Interior sobre este mismo asunto, anunció ayer el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
La canciller alemana, Angela Merkel, y su homólogo austriaco, Werner Faymann, pidieron la organización rápida de esta Cumbre para ponerse de acuerdo sobre una repartición obligatoria entre los países de la UE de 120,000 refugiados, la mayor crisis migratoria en el continente desde 1945.
Reunidos de urgencia los eurodiputados votaron a favor de esta propuesta. Pero la principal dificultad será convencer a los países de Europa del Este, opuestos a la acogida masiva de refugiados.
FUERA DE CONTROL
Más de nueve mil migrantes han llegado a Croacia en las últimas 48 horas, según el Ministerio del Interior, y serán trasladados en trenes o autobuses a centros de registro.
La ministra croata de Sanidad, Sinisa Varga, dijo que prevén la llegada de más de veinte mil refugiados en las próximas dos semanas.
Frente a esta afluencia, “las cosas están por quedar fuera de control”, se inquietó la presidenta croata, Kolinda Grabar-Kitarovic. “Croacia demostró humanitarismo, pero muchos refugiados entran (al país) sin control”, dijo.
El primer ministro Zoran Milanovic advirtió que el país tiene capacidades limitadas para acoger y registrar a los migrantes que transitan por su territorio.
“La situación aquí es difícil. Hay tanta gente. No sabemos qué está pasando”, cuenta Hasan Shekh-Hasan, un sirio de 25 años y estudiante de Leyes.