Alejandro Fernández agradeció la “nueva oportunidad” que le dio la vida, pues la semana pasada sufrió un accidente automovilístico, al dirigirse al público que asistió en Las Vegas al concierto en el que dio el tradicional “grito” de independencia de su país.
Apoyado en un bastón, Fernández comenzó la presentación, que se prolongó hasta la madrugada de ayer, agradecido de “volver a los escenarios” después de haber enfrentado “un susto muy fuerte”.