La suspensión ayer del desfile hípico y las corridas de toros programadas hasta el 15 de septiembre, las que de acuerdo con una disposición del gobierno municipal son dedicadas a la Policía para recolectar fondos para el bono navideño de los agentes de Chontales, generó descontento entre los comerciantes, hípicos y la ciudadanía.
Mientras los hípicos de diferentes lugares se concentraban la mañana de ayer sobre la carretera en las inmediaciones de la gasolinera Asunción, de Juigalpa, se conoció sobre la suspensión de los eventos que en las Fiestas Patrias se realizan desde años atrás.
Al conocerse la medida policial de suspender las actividades programadas para los subsiguientes tres días, los pobladores reaccionaron estupefactos, los hípicos empezaron a retornar con sus caballos a sus lugares de origen y el malestar fue mayor entre los comerciantes e inversionistas que pagaron su derecho a participar para generar ganancias en las llamadas fiestas chiquitas de los juigalpinos.
Hasta al anochecer de ayer, los periodistas de diferentes medios de comunicación esperaron la versión oficial, pero el jefe policial, comisionado mayor Bayardo Rosales, incluso tenía apagado su teléfono móvil. En las redes sociales, los juigalpinos preguntaban la razón, pero no hubo una respuesta oficial.
SOLO LA GIGANTONA SALIÓ
Los juigalpinos solo tuvieron tiempo de festejar el pasado 11 de septiembre cuando se realizó el recorrido de gigantonas y los personajes del baile de San Caralampio.
Así iniciaron las que prometían ser las bullangueras Fiestas Patrias de Juigalpa, donde por la arraigada tradición y cultura taurina se esperaba ayer el desfile hípico y corridas de toros, ferias gastronómicas, artesanal y de vestuario.
¿Y la explicación de la suspensión?
Comerciantes, montadores, hípicos e inversionistas de los diferentes eventos esperaban de parte de la jefatura de la Policía una justificación razonable ante una medida que afecta también a la economía local, pero hasta ayer esto no ocurría.
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