Ama el mar, tiene un barco de vela, le gusta la fotografía, publica poemas y escribe una novela, son algunas de las facetas del saliente embajador de Francia, Antoine Joly.
Un embajador que se ha ganado los aplausos de los artistas, un abierto colaborador de las iniciativas culturales, Centroamérica Cuenta y el Festival Internacional de Poesía.
No es sorpresa escucharlo leer sus versos, condecorar escritores, verlo romper el protocolo, es relajado, amistoso y usa el humor para criticar con agudeza los contextos políticos.
Después de vivir cuatro años en Managua, revive sus experiencias con el país y sus gentes, y deja saber que Nicaragua es “como un milagro” en su vida.
¿Qué aspectos del país fueron sus grandes descubrimientos?
Para mí un descubrimiento fue la cultura de Nicaragua. La verdad es que conocía nombres pero no conocía las obras, encontré una cultura interesante, también creo que Francia en este país puede tener un papel muy importante en el campo de los intercambios culturales y de la educación, y no podemos olvidar la cultura en el desarrollo.
¿Qué le atrajo de este país en sus cuatro años de embajador?
La atracción de un país no solo es su economía sino su cultura, sus gentes son muy lindas. Donde está la educación de alto nivel también es un punto atractivo para los extranjeros que puedan venir a realizar inversiones, la cultura debe ser parte de las políticas de desarrollo de un país y en Nicaragua se tiene la suerte de tener una tradición en la cultura de grandes escritores, músicos, pintores.
¿En qué ha trabajado Francia para el desarrollo de la cultura?
Francia ha hecho esfuerzos por beneficiar a la cultura de este país desde la Alianza Francesa en Managua y León que hace esfuerzos por promover la cultura con la muestra de exposiciones de arte, el aprendizaje del idioma francés y la promoción de las culturas en general.
Lamento que no encontré políticas publicas en temas de cultura y eso es triste cuando podemos ver la historia y la cultura del país. Lo que hice fue ayudar a iniciativas culturales y contribuir a las posibilidades de intercambios entre nicaragüenses y Francia, por ejemplo hemos firmado un acuerdo con la Casa de los Escritores Extranjeros y de los Traductores de Saint-Nazaire en Francia donde han estado tres escritores nicaragüenses, la ayuda proporcionada a Centroamérica Cuenta, el evento que dirige Sergio Ramírez y el Festival Internacional de Poesía de Granada. Además de los esfuerzos con la Unión Europea que hicimos festivales de cine donde estuvieron presentes las películas de Francia.
En cuatro años tuve la experiencia de aprender mucho leyendo a los escritores muertos y vivos y de Nicaragua también una de las prioridades de mi acción fue fortalecer los intercambios culturales de Francia y Nicaragua de manera más amplia entre la Unión Europea y Centroamérica.
¿Qué tal fue la experiencia
de abrir los espacios en el
Festival Internacional de Poesía de Granada?
Cuando tenía 17 años estuve enamorado y escribía poemas. Hace mucho tiempo que no tenía una relación fuerte con la poesía y fue Nicaragua quien me la alimentó. Encontré mucho placer al estar en el festival y fue una gran experiencia estar en el micrófono abierto. Al inicio hice algunas lecturas de poesías al francés de Rubén Darío porque él lo hizo en este idioma y a mí me encantó leerles en francés pero con traducciones en español, luego hice algunos poemas de Nicaragua, porque amo este país, amo su gente, sus comidas, sus costumbres y su historia que es muy interesante, viajé mucho por Nicaragua y en mi memoria están estos viajes y esta experiencia.
Fui a muchos lugares y la poesía es una manera de reproducir estas imágenes y escribí algunos versos sobre Managua, como mi poema Arco iris que va del gris de los hombres y niños que están alrededor de los semáforos hasta el blanco de las guayaberas en los alrededores de los ministerios, también el color violeta de los volcanes al horizonte. Hice un poema de despedida a Managua porque en estos cuatro años guardaré en mi corazón una marca muy fuerte del país porque no se puede salir del país sin nostalgia y escribí un poema sobre la nostalgia.
¿Se va del país con nostalgia?
La nostalgia puede ser tristeza y felicidad, me voy con una mezcla de las dos. Hay tantos recuerdos lindos que voy a guardar en mi memoria y en mi corazón.
¿Deja a su sucesor la recomendación de apoyar los dos eventos culturales más importantes del país, Centroamérica Cuenta y el Festival Internacional de Poesía de Granada?
Claro que sí. Tenemos una cooperación cultural en la región y daré a mi colega la especial recomendación de apoyarlos y continuar y hacer que esta cooperación Nicaragua tenga un lugar especial de Francia en la región de Centroamérica. Nicaragua tiene eventos internacionales en el tema de la cultura y que otros no tienen.
En el 2016 que es el centenario de la muerte de Rubén Darío espero que la embajada y su embajador se hagan presentes y apoyen estos eventos, y se hagan ediciones en el marco de este aniversario.
¿Es un admirador de la poesía de Salomón de la Selva tanto así que promovió la traducción de El soldado desconocido en una edición bilingüe español-francés?
Sí, fue uno de mis descubrimientos, no conocía a Salomón de la Selva y como celebramos el aniversario de la Primera Guerra Mundial y al leer esos poemas fue un golpe en mi corazón ver a este nicaragüense que no conocía mi país vino a luchar por la libertad de mi país y después de ir a la guerra escribió estos poemas tan emocionantes y que no conocemos en Francia fue uno de mis proyectos el hacer esta edición. El poema de la bala está al nivel de nuestros grandes poetas de Francia, hicimos varias actividades con la edición del libro en el marco del centenario de la guerra, Salomón me tocó mucho.
¿Conocía la poesía de Rubén Darío, sus artículos y crónicas?
Lo conocía por su nombre. Probablemente lo leí antes, pero no lo conocía. Uno de mis recuerdos más fuertes fue un 19 de julio en el empalme de San Benito frente a una caravana, pasé más de una hora esperando el paso por la cantidad de buses que iban y fue así como tomé un libro de Darío e inicié a leerlo esperando que la carretera se liberara, es uno de mis fuertes recuerdos (risas, risas, risas), en ese empalme que es triste.
La verdad Darío lo descubrí aquí. También descubrí que él tenía mucha influencia de la literatura francesa en sus poesías. Amo esta poesía limpia de Darío y cuando lo leo aunque es en español hay una música, un ritmo muy parecido a la poesía francesa aunque él tiene su genio con sus propios aportes diferentes como mestizo y su viaje por España, Chile, Argentina. La música de su poesía se entiende y se escucha ese ritmo francés.
Me voy de Nicaragua con tres libros de Rubén Darío su poesía, sus cuentos y sus crónicas que muchas las escribió en Francia en Bretaña que es mi región también.
¿Cómo vivió el ambiente de la Bretaña al de Managua?
(risas, risas, risas) El ambiente es diferente, allá más humedad aquí más calor, las colinas aquí son muy verdes es muy bello.
Extrañé mucho el mar, me gusta ver el horizonte, tengo el mar frente a mi casa, fui muchas veces al Pacífico y el Atlántico, fui a muchas playas de Nicaragua, todas bellas.
¿Cómo vive eso de estar en “un país de poetas”?
Me gusta un país que ha construido su identidad con la poesía.
¿Le generó problemas
apoyar a escritores que
critican al Gobierno?
A veces no lo entiendo. La cultura de Nicaragua y sus poetas forman parte de la cara de este país, es una ventana que tiene Nicaragua, la cara del país no es solamente la gente que vende el ron, el azúcar, los productos, sino sus escritores y su cultura. He leído sobre cómo el Gobierno apoyaba antes la cultura, ahora no entiendo por qué está tan frío en este tema, a veces es como un miedo a la cultura. ¿Quién puede tenerle miedo a la cultura? y no debería ser así. Además Nicaragua es conocida por estos escritores como Sergio Ramírez que tiene el Premio Carlos Fuentes y otros. El Gobierno debería de honrarse tener tan buenos escritores. Se que cuando he condecorado hubo molestia.
¿No dejar entrar al caricaturista francés Jul fue una reprimenda?
No sé, no lo entiendo todavía. No venía para criticar a nadie, solo compartir con otros sobre la caricatura sobre la libertad de expresión. Nunca conocía las razones del porqué no lo dejaron entrar.
¿Managua qué le dejó estos días?
La amo, es una ciudad mártir, por ser destruida dos veces por los terremotos, hay un francés que dijo que deberíamos de construir la ciudad en el campo y que es una broma, (risas, risas, risas), Managua es como una ciudad construida en el campo por las razones que ya conocemos.
Cuando vamos a Tiscapa no se puede ver la ciudad por los árboles (risas, risas, risas), por ejemplo hay un barrio que se llama Ciudad Jardín, pero podría llamarse Managua jardín, yo fui a una Managua por cuatro años y tengo una pequeña debilidad por ella, es mi ciudad.
León y Granada tienen su encanto.
GUSTOS Y VIAJES POR EL PAÍS
“ Me gusta el vaho, rico y también el rondón que es un poco el vaho de la costa. A veces cuando están buenos los nacatamales. La verdad, amo el gallo pinto, no es tan bueno para la salud porque todo está frito, me gusta mucho.
La ciudad que más me gustó, León y Granada tienen su encanto, Managua también.
León me gustó mucho, tiene una vida más amplia con las universidades, hay más jóvenes en los bares, es como más alegre.
Subí los volcanes, el Cosigüina, el Telica, el Cerro Negro, muchas veces el Mombacho. Caminando por el Cosigüina fue maravilloso esa vista del golfo de Fonseca y los tres países con la laguna dentro del volcán. Una de las vistas más lindas es desde el Telica, el Pacífico a un lado y al otro lado el volcán Casita, y San Cristóbal, el Momotombo en el atardecer.
En la laguna de Catarina hice velero aunque fue muy complicado por el viento. Estuve en los Cayos Perlas, desde el Castillo en Río San Juan es bello como Ometepe.
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