Desde las 5 de la tarde gran parte del Estadio Nacional de Futbol estaba abarrotado por los miles de aficionados nicaragüenses quienes no se detuvieron por la brisa que cayó en la tarde ni por el cierre de las diferentes vías hacia este centro deportivo.
Cada aficionado portaba una bandera, una camisa o llevaba la cara pintada con los colores azul y blanco.
Las medidas de seguridad anunciadas previamente por la Policía Nacional han sido respetadas hasta el momento, y tanto dentro como fuera del estadio se encuentra un fuerte dispositivo policial.
REVENDEDORES APROVECHAN
Los boletos para todas las localidades se agotaron días antes de este encuentro, donde los pinoleros esperan ganar ante los jamaiquinos.
Las entradas de la gradería A, que originalmente costaban 300 córdobas, se estaban revendiendo entre 800 y 1,000 córdobas.
Mientras que las entradas a la gradería B, que tenían un precio de 150 córdobas, los revendedores las ofrecían hasta en 600 córdobas.
La selección nicaragüense se juega un pase histórico contra pronósticos con el pase a la siguiente fase y la gran posibilidad de dejar en el camino a un equipo que viene de conquistar el segundo lugar en la Copa Oro.
