No inició ayer el reordenamiento del Mercado Central anunciado por las autoridades municipales de Chinandega y tampoco se hizo el rayado en las calles para delimitar el espacio a los comerciantes que se han tomado sitios no autorizados para vender.
Canastos de plátanos y sandías se instalan en la acera frontal parroquial y hay descargue de mayoristas que han emigrado del mercado de Mayoreo El Bisne, hacia el complicado Mercado Central.
El desorden ha provocado que la Plaza Salomón Ibarra Mayorga sea la terminal para los buses que circulan hacia el municipio de Puerto Morazán y la Península de Cosigüina-El Viejo.
Luis Paz, transportista, refirió que para abordar el problema del desorden y los triciclos que saturan y provocan embotellamiento fueron convocados a una reunión el jueves pasado, pero al final esta no ocurrió.
Mariana Saavedra indicó que el rayado es un excelente plan en las zonas invadidas de canastos, tramos y panas pero lo importante es que sea respetado por los comerciantes para que haya espacio donde transitar.
“El desorden nos perjudica cuando los compradores o clientes nos quieren comprar pero cuando ven que está lleno se desvían a los lados donde ven que hay amplitud”, refirió Saavedra.
EL PLAN DE LAS AUTORIDADES
La municipalidad anunció y notificó el plan de la raya amarilla en cinco calles congestionadas de comercio. Alina Silva, intendente del Mercado Central, dijo que “no es desalojo, es ordenar el Mercado Central”.
Aunque este reordenamiento comenzaría ayer, esto no ocurrió y oficialmente no hubo explicación del porqué no se inició ese proceso.
Bomberos, Ministerio de Gobernación, Policía, Cruz Roja y Servicios Municipales estarán involucrados en el reordenamiento para evitar un percance al momento de una emergencia.