Fue el día de Johnny Depp en el Festival de Cine de Venecia. Él se dio cita en la alfombra roja para el estreno mundial de Scott Cooper. Y a juzgar por la reacción inicial a su actuación en el drama sobre mafiosos Black Mass, podría terminar siendo su año.
Un pálido, rubio y medio calvo Depp es virtualmente irreconocible como el mafioso de Boston de la vida real James “Whitey” Bulger, quien construyó un imperio criminal mientras actuaba como informante del FBI, o “asesor criminal profesional”, como lo llama un personaje.
Depp trató de acercarse a su personaje “solo como ser humano”, porque “nadie se levanta por la mañana, va a lavarse los dientes, se mira al espejo y dice soy el diablo o voy a hacer cosas diabólicas hoy”.
Tras varias películas poco satisfactorias, su última gran actuación ha hecho que The Hollywood Reporter lo elogiara, calificándolo de “carismático …completamente convincente y aterrador”.
Asimismo Variety dijo que el “fascinante” papel era “un regreso alentador a su mejor estado”.