En la comunidad La Gallina, ubicada en el municipio de San Rafael del Sur, todas las familias defecaban al aire libre, pero la historia de estas familias cambió hasta hace un mes, cuando Fundación FEMSA junto con Hábitat para la Humanidad Nicaragua hicieron la entrega oficial de 160 ecobaños.
“Antes nosotros hacíamos nuestras necesidades en el campo, igual los niños, para nosotros no era necesario, pero ahora sabemos que estábamos contaminando las aguas de los pozos”, asegura María Isabel López.
La comunidad de La Gallina está conformada aproximadamente por 800 habitantes, de los cuales el 76 por ciento vive en pobreza extrema y el 87 por ciento de sus viviendas no contaba con una alternativa sanitaria.
Por esa razón en 2013 el programa ofreció acceso a agua segura a 163 familias, pero la problemática de saneamiento continuaba porque las personas realizaban sus necesidades al aire libre o compartían alguna de las pocas letrinas de los vecinos, en mal estado, filtrando constantemente agua sin tratamiento al subsuelo, contaminando el río y los pozos de donde tomaban el agua.
El proyecto contó con una etapa educativa, en la que se capacitó al menos a un miembro de cada familia en la autoconstrucción, funcionamiento, uso y mantenimiento.
FUNCIONAMIENTO
El ecobaño es un sistema de saneamiento que funciona como una pequeña planta de tratamiento doméstico, integrado por cuatro componentes básicos: caseta y taza, biodigestor que consiste en un tanque hermético donde se degrada la materia, biofiltro o tratamiento secundario, donde se finaliza el tratamiento de las aguas.