Marlon Moreno mide 1.85 metros de estatura, mientras que León solo llega a los 1.35. La magia del cine logra que el intérprete caleño se vea como el encantador personaje principal de Corazón de León, la película que ya se presenta en las salas de cine nacional.
“La arrodillada fue la parte más difícil en algunas escenas —dijo Moreno al diario El Tiempo desde Los Ángeles, donde se encuentra radicado desde hace algunos meses—. Yo entré sin ningún prejuicio y el director (Emiliano T. Caballero) estaba satisfecho. En los ensayos fue de rodillas. Era un reto mayor a nivel personal y lo que logré ver fue a una persona pequeña o enana y no a un actor tratando de verse como uno de ellos”.
“Creo que todo lo que sea diferente asusta a la humanidad, esa es la raíz de todos los miedos y eso causa los prejuicios. Una persona que tiene el cuerpo tatuado, el pelo verde, todo lo que marca diferencia; la religión, el color de la piel. Lo que siento con la película es que la raza negra, que ha sido tan discriminada, encuentra en esta persona un tremendo malestar porque está al frente de alguien que es bajito. La contradicción de quien ha sido víctima y ahora se siente como victimario”, agregó Moreno.