El Salvador registró en agosto 907 homicidios, la cifra mensual más alta desde tiempos de la guerra civil (1980-1992) y que ha prendido las luces de alarma entre las autoridades, resueltas a mantener mano dura para contener la violencia generada principalmente por las pandillas.
“Es la cifra más alta que hemos registrado últimamente”, reconoció ante la prensa el director de la Policía Nacional Civil (PNC), comisionado Mauricio Ramírez.
Las cifras oficiales indican que de enero a agosto se registraron en este país 4,232 asesinatos contra 2,533 en el mismo período de 2014.
Hasta agosto, el mes más mortífero era junio, con 677 homicidios. Los meses más “tranquilos” de este 2015 han sido enero y febrero, con 336 y 307 muertes violentas, respectivamente.
Por enfrentamientos
Para Ramírez, el incremento de muertes en agosto se debe a que en ese mes “hubo más casos de enfrentamientos de miembros de pandillas con las autoridades durante labores de seguridad a la ciudadanía”.
“Nosotros buscamos evitar y prevenir esos casos (de enfrentamientos); sin embargo, en todos aquellos en donde hay necesidad del empleo de la fuerza letal para garantizar la efectividad de un procedimiento, las unidades policiales han demostrado estar en la capacidad de poderlo hacer”, sostuvo el director policial.
La guerra social también tiene un elevado costo para las instituciones de seguridad del país: 47 policías y 16 soldados han sido asesinados, muchos de ellos blanco de ataques cuando se encontraban de licencia.
Ante el recrudecimiento de la violencia que generan principalmente las pandillas en un pulso con las acciones represivas gubernamentales, el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén ha decidido mantener la lucha frontal utilizando hasta al Ejército para apoyar a la Policía.
Unos siete mil soldados de la Fuerza Armada patrullan junto con los agentes en zonas de alta peligrosidad en todo el país.
72,000 miembros tienen las pandillas de El Salvador, siendo la Mara Salvatrucha y Barrio 18 las más grandes. Trece mil pandilleros se encuentran en prisión.
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