Los empleadores de las maquilas han ido cerrando las líneas de trabajo poco a poco, de tal manera que nadie los asocie con el fin del sistema conocido como Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, por sus siglas en inglés), lo cual ha impactado negativamente en los empleos de las mujeres trabajadoras, según Sandra Ramos, directora del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra.
“Muchos dicen: ‘no, hemos crecido en 110,000 empleos’. Pero no, eso no es así. Esas estadísticas están mal interpretadas. La industria textil y vestuario en este país ofertaba cien mil puestos de trabajo (y) desde la crisis que hubo en Estados Unidos los puestos de trabajo que se perdieron difícilmente se han vuelto a recuperar”, dijo Ramos.
Además explicó que lo que sucede es que a las estadísticas de la industria de la maquila se están incorporando otros sectores como los call center, las camaroneras, las tabacaleras, pero la industria textil vestuario como tal sigue comprimida con sesenta mil puestos de trabajo.
También manifestó que en la Zona Franca Industrial Las Mercedes muchas empresas que han tenido hasta cuatro naves (industriales) se han ido a los pueblos, donde solo colocan una nave.
“Si yo no instalo las cuatro naves, solamente una, entonces dónde está el resto de trabajadores de las otras naves. Los absorbieron otras empresas, eso no es cierto, esas son mañas estadísticas para no generar estrés en Nicaragua”, sostuvo Ramos.
MAYOR CARGA DE TRABAJO
También destacó que las mujeres de las zonas francas le han asegurado que producto de esa pérdida de trabajo provocada por el fin de los TPL, “hay algunas empresas donde las trabajadoras están haciendo tres operaciones por el valor de una y en algunas fábricas ubicadas en Ciudad Sandino ponen a las trabajadoras hasta a limpiar las áreas de trabajo”.
“Lo que nosotros estamos viendo es que en río revuelto hay ganancia de pescadores y ponen a los trabajadores que carguen con el peso de esta crisis, pero la empresa no quiere asumir sus responsabilidades”, señaló Ramos.
El Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra (MEC) considera que el Gobierno de Nicaragua debe presionar al sector privado para que en la medida que le ofrece privilegios y concesiones genere más puestos de trabajo en el sector.
Para empoderar a las mujeres trabajadoras de las maquilas en la defensa de sus derechos el MEC junto con la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) impartieron durante cinco meses el diplomado de Género y Desarrollo con Énfasis en Violencia, y del diplomado de Género y Desarrollo con Énfasis en Derechos de las Mujeres Trabajadoras, dirigidos a sesenta mujeres empleadas en el sector.