El estado de excepción que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, amplió el viernes a cuatro municipios fronterizos provocó ayer otro éxodo de colombianos que, atemorizados ante la posibilidad de ser deportados, regresan a su país a través de rutas alternativas.
Con la decisión venezolana, toda la frontera con Colombia a lo largo del estado de Táchira permanecerá cerrada, lo que supone cerca de 160 kilómetros de límite fronterizo de los 2,219 kilómetros totales entre ambas naciones.
Tras el anuncio, muchos colombianos residentes en los alrededores de los cuatro municipios han decidido emprender el regreso a su país por el temor de ser deportados, como le ha ocurrido en los últimos diez días a más un millar de compatriotas.
PUESTOS MIGRATORIOS
Colombia y Venezuela cuentan con tres puestos migratorios terrestres en Paraguachón (La Guajira), Cúcuta (Norte de Santander) y Arauca (Arauca) y uno fluvial en Puerto Carreño (Vichada) y el resto son cruces ilegales, muchos de ellos en zonas selváticas.
Por estos complejos senderos ha caminado durante horas Arleny Nieto, colombiana de 27 años, quien decidió volver a su país al ver aparecer dos tanquetas de soldados venezolanos. “Decidimos salir antes de que nos fueran a sacar a la fuerza o golpearnos y quitarnos a los niños”, narró.
Al recordar las últimas horas, explicó que se puso en marcha en apenas minutos, los que tardó para salir con sus dos hijos, de 5 y 3 años, y despedirse de su esposo venezolano, que decidió quedarse en la vivienda ante el temor de que esta sea derribada, tal y como ha ocurrido en otros municipios fronterizos.
Tras ocho años residiendo en Venezuela, Nieto apenas hizo una maleta con ropa para los menores y salió del pueblo “junto con otras 150 familias” que eligieron volver a Colombia a través de un complejo camino.
“Algunos pasamos por canoa y otros voluntariamente por el puente internacional La Unión”, contó. Ahora, en Puerto Santander, espera para llamar a su esposo con el fin de saber qué ha ocurrido y decidir hacia dónde irá.
8,250 EXPULSADOS
Desde el cierre parcial de la frontera, ordenado hace diez días por el presidente Nicolás Maduro, 8,250 colombianos han cruzado voluntariamente a su país, según datos del gobierno colombiano. El gobierno contabiliza 1,097 deportados por Venezuela, en tanto que unas 7,162 personas han abandonado el país vecino por temor a correr la misma suerte.
Mientras, al menos 2,333 colombianos permanecen en los albergues dispuestos para su recepción. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, viajó ayer a Cúcuta para visitar uno de los albergues acondicionados para recibir a los cientos de colombianos deportados o que huyen de Venezuela. El mandatario ya estuvo el miércoles pasado en la misma localidad.
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