La División de Armas y Explosivos de la Policía salvadoreña desactivó una bomba que se encontraba en el interior de un automóvil abandonado en las cercanías del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública en la capital, informó el ministro de Defensa, David Munguía Payés.
“No era artesanal. Era explosivo plástico de fabricación industrial, aparentemente C-4, un explosivo inclusive más fuerte que la misma dinamita al llegar a explotar”, explicó el militar. “La Policía pudo solventar este problema y desactivaron las cargas que estaban puestas”, añadió.
Payés dijo que los expertos se encuentran analizando los explosivos para determinar su procedencia, sin detallar la cantidad de explosivo utilizada o si el artefacto pudo ser colocado por pandilleros.
Recientemente la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) consideró a las pandillas como “grupos terroristas” porque con su accionar afectan “indiscriminadamente los derechos fundamentales de la población”.
Expertos consultados por la agencia EFE sostienen que la acción de la Sala otorgó un “estatus de actor político” a las pandillas y que esto podría ser contraproducente en la medida en la que estos grupos adopten acciones violentas similares a las de los grupos terroristas de otras latitudes.
ALERTA DE EMBAJADA
La Embajada de Estados Unidos en El Salvador advirtió a los ciudadanos estadounidenses de un aumento en la frecuencia e intensidad de los incidentes de seguridad en el país.
La nueva alerta señala que el descubrimiento del artefacto explosivo “es evidencia de una nueva escalada de la violencia”.
En la advertencia, la Embajada manifiesta que no tiene conocimiento de ninguna amenaza específica dirigida contra los ciudadanos estadounidenses en El Salvador.