Nicaragua le pudo haber dicho adiós a sus pretensiones de clasificar al Mundial de Beisbol Sub-15 de Tokio 2016, al caer 13-8 ante Venezuela, en otro partido que estuvo al alcance, pero que nuevamente lo dejó ir el descontrol de los lanzadores y la defensa frágil.
“En esta edad (15 años), los jugadores son muy inconsistentes, pero nosotros lo hemos sido un poco más que el resto. Por otro lado, nos faltó más preparación. Lástima que a este equipo no se convocó con más tiempo, porque antes que ellos también estuvimos envueltos en la preparación de las selecciones Sub-12 y Sub-10”, explica Jorge Luis Avellán, el mánager del equipo pinolero.
Con balance de una victoria y cuatro derrotas en el Premundial de Aguascalientes, México, a Nicaragua no lo queda de otra que ganar sus últimos tres compromisos ante Panamá, Estados Unidos y Argentina.
“En esta categoría los equipos están parejos y cualquier cosa puede pasar”, advierte Avellán, todavía aferrado a una esperanza.
El juego de ayer ante Venezuela fue un “dame que te doy”, en el cual Nicaragua estuvo arriba 3-0 y Venezuela empató en el cuarto inning, sobresaliendo un jonrón de Juan Aparicio. El equipo nacional se fue arriba 5-3 en el cierre del cuarto con boleto a Henry Castellón y golpe a Tristan Hansack con las bases llenas, pero los sudamericanos le dieron vuelta a la pizarra 6-5 en el quinto, explotando al abridor Nixon Muñoz.
Dos boletos y un error dio la del empate 6-6 en el sexto, y sirvió la mesa para que Rodolfo Bone con un doblete nos pusiera arriba 8-6, en lo que parecía ser un duro golpe anímico a los venezolanos.
Sin embargo, el relevista Absalón López explotó en el séptimo, dejando dos corredores en base, los que anotaron para el 8-8, con hit del bateador emergente Kember Nacero ante Elsner López, quien a la postre fue el perdedor al permitir un racimo de cuatro carreras en el octavo.
En ese fatídico octavo inning, un error del antesalista Henry Castellón abrió las puertas y un mal fildeo de Wesley Kaylam persiguiendo un batazo de Aparicio en el bosque derecho con las bases llenas, se convirtió en un doble limpia bases que nos dejó contra la pared 11-8. Alison Quintero remolcó la 12 y en el noveno Raimfer Salina llevó al plato la última con imparable.
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