Una disputa entre reos miembros de la pandilla Barrio 18 se saldó el sábado con 14 muertes en la cárcel salvadoreña de Quezaltepeque, pese a que el Gobierno manejaba la posibilidad de que esto ocurriera, según reconoció ayer el ministro de Seguridad, Benito Lara.
Lara admitió que el fiscal general de la República, Luis Martínez, advirtió de que esto iba a suceder el fin de semana y que también alertó a la Policía Nacional Civil (PNC).
Sabíamos, lo que siempre se dice en muchos penales, que puede haber purgas, eso lo han dicho en muchas oportunidades y nosotros hemos estado muy alerta, dijo el ministro al ser cuestionado sobre declaraciones del fiscal general en las que reveló el conocimiento previo de estos hechos.
El funcionario confirmó que tanto las víctimas como los ejecutores pertenecen a la facción Revolucionarios de la pandilla Barrio 18 y que todo apunta a que el hecho acaeció por una purga entre miembros del mismo grupo criminal, debido a disputas internas entre las diferentes jerarquías.
Según las autoridades penitenciarias, quienes insistieron en desmentir rumores de que se haya producido un motín, inicialmente fueron hallados muertos tres privados de libertad en una parte de la cárcel y minutos después se encontraron 11 en otro lugar.
El hallazgo de los cuerpos se produjo cuando los custodios de la prisión realizaban el encierro rutinario de los reclusos, alrededor de las 6:00 p.m. del sábado, informó a Acan-Efe un portavoz de la Dirección General de Centros Penales.
Rodil Hernández, director general de Penales, dijo que la mayoría de los reos ultimados solo estaban siendo procesados (no tenían sentencias) y que no pertenecen a una línea de mando, aunque aseguró que un número no precisado de ellos eran cabecillas de la pandilla.
Las víctimas son Geovanny Esaú Santos, Cristian Geovanny Artiga, Carlos Ernesto Herrera, René Mauricio Valle, Carlos David Campos, Víctor Manuel García, José René Rubio, Enmanuel de Jesús Lobato, Henry Mauricio Artiga, José Ernesto Durán, José Antonio Gutiérrez, Erick Alberto Escobar, Óscar Alfredo Grijalva y Santos Mauricio Aguilero.
SIN HACER RUIDO
Según el ministro de Seguridad de El Salvador, Benito Lara, todos fueron asesinados mediante estrangulamiento y con ayuda de armas blancas.
Hasta el momento, no han podido precisar a qué hora se ejecutaron los crímenes, ya que se cometieron de una manera muy silenciosa, aseguró Rodil Hernández, director general de Penales.
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