Tras Mamma Mia! e Into the Woods todo el mundo sabía que la actriz era una buena cantante, pero en su última película la actriz va un paso más allá y se cuelga la guitarra eléctrica para convertirse en toda una rockera.
Ricki and The Flash , pone a Streep en la piel de una mujer que dejó a su familia para perseguir sus sueños musicales y que, años después, debe hacer un paréntesis en su vida como líder de un grupo de versiones en un bar de California para regresar a casa ante los problemas de su hija.
Streep canta, maneja con destreza la Telecaster y es el gran reclamo de una cinta que cuenta además con el aliciente de ver a la tres veces ganadora del Óscar como madre de Mamie Gummer, su propia hija.
“Fue muy divertido y estoy muy orgullosa de ella, porque creo que es fantástica”, dijo Streep en una entrevista con EFE sobre la experiencia.
“Tocar la guitarra, cantar a la vez y hacerlo como un personaje es bastante impresionante y la gente no se da cuenta de la dificultad”, destacó sobre el papel de Streep el guitarrista y solista Rick Springfield.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B