Pekín centrará a partir de hoy todos los focos del atletismo internacional por la celebración del Mundial de ese deporte, pese a que, según las autoridades sanitarias, la intensa contaminación que caracteriza a la capital china la convierte en una ciudad poco apta para correr al aire libre.
Los cielos azules que esperan estos días a Usain Bolt, Mo Farah o Allyson Félix en la cita atlética del año, de hecho, no son los mismos que ven habitualmente los pequineses. Son el resultado de las restricciones a la actividad normal de la ciudad y las áreas a su alrededor impuestas por el gobierno chino para que los deportistas puedan respirar sin riesgos.
“La calidad del aire ha mejorado en Pekín, pero aún hay un trecho por recorrer antes de que alcance los estándares internacionales seguros”, afirma a Efe el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China, Bernhard Schwartlnder.
“La exposición a corto plazo a la contaminación atmosférica puede empeorar problemas cardíacos y pulmonares ya existentes e incrementar el riesgo de ataque al corazón. El ejercicio al aire libre en los días de fuerte contaminación exacerba estos riesgos”, explica Schwartlnder.
El representante de la OMS advierte que, entre los riesgos que tiene la exposición a la contaminación atmosférica a largo plazo, se encuentra la muerte prematura por enfermedades cardíacas, infecciones respiratorias o cáncer (particularmente de pulmón).
INVITADO
Con la única presencia de Erick Rodríguez en los 1,500 metros de Pekín-2015 (22-30 agosto), Nicaragua se prepara una vez más para un Mundial de atletismo lejos de las medallas y las finales, con la máxima de “lo importante es participar” muy presente y en busca de un resultado digno.
La experiencia de viajar a China y vivir un Mundial es por tanto ya un éxito para el nica.
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