El brasileño Ricardo Tuca Ferretti, nombrado entrenador interino de la selección mexicana de fútbol, llega al puesto en su mejor momento, luego de haber alcanzado la final de la Libertadores con el Tigres y de contar con gran credibilidad entre los jugadores.
El brasileño Ricardo “Tuca” Ferretti, nombrado entrenador interino de la selección mexicana de fútbol, llega al puesto en su mejor momento, luego de haber alcanzado la final de la Libertadores con el Tigres y de contar con gran credibilidad entre los jugadores.
Aunque ha sido contratado como interino y no dejará de dirigir al Tigres en el Torneo Apertura, el estratega ya confirmó ser un líder diferente y se negó a cobrar salario mientras llega otro técnico a hacerse cargo del equipo nacional, una manera de ganar moral para exigir que nadie cuestione sus ideas ni le imponga reglas.
Se trata de un manejador con fama de tener mal carácter, pero que sus jugadores justifican porque es honesto, mira a los ojos cuando habla y ante los medios es más propenso a referirse a hechos concretos que a chismes y murmuraciones.
El “Tri” se quedó acéfalo el mes pasado, cuando horas después de ganar la Copa Oro en medio de polémicas el entrenador Miguel “Piojo” Herrera agredió a un comentarista deportivo en un aeropuerto de Estados Unidos.
Concluyó así el periodo de un técnico recordado más por sus apariciones en la televisión y por responsabilizar a los árbitros de sus derrotas que por haber conseguido triunfos de jerarquía, aunque logró mantener armonía en el vestuario. “Tuca” es la cara opuesta de su antecesor.
EL DEBUT
Ricador Ferretti debutará el 4 de septiembre contra Trinidad y Tobago y cuatro días después se enfrentará con Argentina en dos duelos amistosos.
Esos encuentros serán previos al partido más importante de su periodo de apagafuegos, el 10 de octubre contra Estados Unidos por una plaza en la Copa Confederaciones de 2017.
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