El Frente Sandinista (FSLN) no tiene moral para criticar y “satanizar” las protestas en que participan partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil en demanda de garantías en un sistema electoral confiable, asegura Eduardo Montealegre, presidente del Partido Liberal Independiente (PLI).
Montealegre recuerda que cuando el FSLN fue oposición nunca se les hizo amenaza alguna a sus diputados por participar en movilizaciones, “más bien había mucha consideración con la oposición, inclusive casi cuando quemaban Managua y el país entero”, recordó.
La directiva de la Coordinadora Civil, Luisa Molina, dijo que del año 1990 al 2006 los gobiernos respetaban la libertad de movilización y nunca se obstaculizó a la oposición para hacer concentraciones, tal como se hace en la actualidad cuando se convoca a marchas nacionales y se impide el traslado de personas.
“Este gobierno tiene un gran problema que no reconoce la libertad, ni los derechos que habilitan la Constitución”, expresó Molina, quien señaló que no entiende los impedimentos del FSLN en toda protesta como las que organizan muchas organizaciones de mujeres en el mes de marzo y son también obstaculizadas por policías y simpatizantes sandinistas.
Para el vicecoordinador de la Cruzada PLC (Partido Liberal Constitucionalista) por la Unidad, Guillermo Callejas, las protestas, cuando estaban los sandinistas como oposición, “eran chantajistas, unas asonadas, porque pretendían desestabilizar un gobierno”.
“Ni siquiera era protestar y exigir, era poner en jaque al Gobierno para de esa manera chantajear, para lograr lo que hicieron con algunos gobiernos que pactaron y las consecuencias las vemos el día de hoy (…), en estas protestas hubo heridos, carros quemados, daños a la propiedad pública y sin embargo fueron tratados con guantes de seda”, recapituló Callejas.
Sandinistas intolerantes
El diputado Eliseo Núñez recordó que el FSLN integraba en sus manifestaciones, en demandas por el seis por ciento del presupuesto para universidades o de la Federación Nicaragüense de Trabajadores (FNT), a sus diputados y que estas protestas no eran de “temas con tintes de política”. Comentó que el hecho de que estos se opongan a las manifestaciones de la oposición actual evidencia que “son el colmo de la intolerancia”.
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