El presidente costarricense Luis Guillermo Solís descartó de momento la posibilidad de diálogo con el presidente inconstitucional Daniel Ortega Saavedra e indicó que un posible encuentro tendría lugar solo hasta que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) se pronuncie sobre los diferendos entre Costa Rica y Nicaragua.
“Lo que no hay es una relación de diálogo político al más alto nivel y tampoco la va a haber porque eso confunde”, expresó Solís al finalizar la inauguración de una planta de fibrocemento de la empresa Plycem en Cartago, Costa Rica.
De esa manera Solís confirmó las recientes declaraciones del vicecanciller tico Alejandro Solano, quien había expresado que las relaciones con Nicaragua se mantendrían al “más bajo nivel”.
NO EN TODOS LOS ÁMBITOS
El mandatario costarricense dejó claro que esa abstinencia de relaciones políticas no es en todos los ámbitos.
“Nuestros cancilleres mantienen relaciones en diferentes reuniones al igual que los embajadores tanto en San José como en Managua”, añadió Solís, quien sostiene que tanto las autoridades de Costa Rica como las de Nicaragua siempre se reúnen en el terreno, pese a las diferencias en otras áreas.
AVALA EXTRADICIÓN
En cuanto a la extradición del empresario José Daniel Gil Trejos autorizada por Nicaragua para que fuera procesado en México, Solís dijo que llevó más del tiempo requerido y se mostró conforme con la decisión.
OTRAS PREOCUPACIONES
Cabe recordar que el pasado 15 de junio el mandatario costarricense también había expresado su preocupación por la presencia militar rusa en Nicaragua.
“Nos preocupa la presencia reiterada de altos jerarcas del gobierno ruso en Nicaragua, incluido el ministro de la Defensa (Serguéi Shoigu), así como de naves artilladas de la armada rusa en aguas de Nicaragua y que se anclaron durante varias semanas en puertos del Caribe de ese país”, afirmó el mandatario previo a un acto oficial.
Solís explicó ayer que, si bien “no parece reflejar una hipótesis de conflicto militar con Costa Rica”, las acciones tomadas por Nicaragua se colocan dentro de un marco geopolítico que preocupa por su “fortalecimiento militar”.
Relaciones “frías”
A finales del año 2010 Costa Rica denunció a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por violar su soberanía cerca de la costa del Caribe.
Desde entonces comenzó un intercambio de acusaciones y frías relaciones bilaterales entre la expresidenta Laura Chinchilla y el presidente inconstitucional Daniel Ortega. Al llegar Luis Guillermo Solís a la Presidencia, en mayo de 2014, continuó con la postura iniciada por Chinchilla.
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