Comerciantes de El Salvador, Honduras y del interior del país (Nueva Guinea, Waslala, Matagalpa, Estelí, Managua, Masaya y León) se han ubicado en la calle conocida como La Curacao, hasta Ladrillería Cuadra que bordea el templo El Calvario, en un desorden e invasión imparable, jamás visto en Chinandega.
Ayer las vivanderas chinandeganas “pegaron el grito al cielo” porque el mercado de Mayoreo El Bisne ha pasado ahora a las calles del norte del mercado central por la cantidad de camiones que bajan frutas, verduras y mercancías.
La invasión ha provocado pleitos con los dueños de viviendas y tiendas y en ocasiones han salido a relucir armas blancas.
Otra de las quejas es el sonido estridente en las tiendas y de vehículos con altoparlantes, además la basura, las ratas y la pestilencia.
Las vivanderas con las panas de frutas provenientes de las comarcas vecinas ya no tienen espacios. En la invasión, el que madruga ocupa el mejor sitio aunque bloquee la calle y estos lugares por ahora son de los vendedores que llegan de los departamentos del interior del país.
“Cuando nosotros venimos ya las comerciantes que vienen de otros lados han ocupado los espacios desde las 4:00 de la madrugada”, lamentó Eufemia de la Concepción Acosta, originaria de la comarca La Grecia.
ALCALDÍA NO ORDENA
Comerciantes leoneses, que venden ropa, se tomaron desde el año pasado la esquina del antiguo Cine Alhambra y en la actualidad es un sitio complicado, de tráfico lento, entre automotores, decenas de triciclos, carretones de caballos y peatones.
La comerciante Conny Zúñiga denunció ayer que los mayoristas de Sébaco-Matagalpa han adoptado la modalidad de venta en la calle de los repollos y cebollas, lo que les ha provocado una competencia feroz.
“Están viniendo más camiones, llamamos a las instituciones que esto está saturado. ¿Por qué no se fijan las autoridades en esa gente que viene de otros departamentos, que regulen y les hagan ir al mercado de Mayoreo donde les corresponde?”, criticó Zúñiga.
La leonesa Janet Silva, con siete meses de vender en Chinandega, señaló que “aquí hay (comerciantes) de todos lados, hasta de Honduras y El Salvador, todo se vende aquí, las autoridades no dicen nada porque estamos en un mercado libre y tenemos derecho de trabajar, no hay desorden y la intendente nos dijo que estuviéramos ordenados porque aquí pagamos los impuestos”.
Alboroto al amanecer
Alina Silva, intendente, señaló ayer que los comerciantes en el sector informal tienen su espacio estipulado pero se han tomado la media calle, además no han respetado la raya amarilla que la municipalidad estableció.
“Cuando llegamos a que acaten las órdenes de las medidas y la raya amarilla empiezan a decir que hay desalojo, no es cierto lo que se quiere es ordenar porque es un peligro”, refirió.
Silva señaló que en la esquina de “Alimentos Balanceados” le han informado del alboroto con comerciantes chichigalpinos, corintenos, hondureños y salvadoreños, pero aseguró que el mismo comerciante local lo ha permitido cuando le buscan espacios para que se ubiquen.
No tienen tramos
Comerciantes capitalinos con canastos cargados de frutas han iniciado a ubicarse desde ayer de la Farmacia Santa Lucía 75 metros al norte, al tratar de hablar con ellas dijeron brevemente que no tenían tramos. “Yo por lo menos es la primera vez que vengo aquí, voy a ver cómo está la plaza, además la Chayo (Rosario) Murillo dijo que no había desalojo, los managuas venimos aquí y las chinandeganas se van para allá”, indicó disgustada una mujer que se identificó como Danelia Catalina.
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