Representantes de la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne) reiteraron que el supuesto contrabando de ganado mantiene a los mataderos trabajando a mitad de su capacidad.
Estiman que esto provocará una caída del 15 por ciento en las exportaciones cárnicas y la extinción del sector en los próximos 12 o 18 meses. Además, estimulará el incremento del precio del producto.
“Estamos matando la mitad. El matadero que mataba 14,000 reses al mes ahora está matando siete mil”, aseguró José Daniel Núñez, vicepresidente de Canicarne y gerente general del Nuevo Carnic.
Según Núñez, esta situación se registra desde hace tres años y ya se están comenzando a sentir las consecuencias. “Esta reducción ha provocado el despido de al menos trescientos trabajadores y a la vuelta de un año o año y medio la industria podría estar en vías de extinción”, afirmó Núñez, quien estima en 15 por ciento la caída de los envíos de carne al exterior para este año y más incrementos en el precio de la carne que “ya se ha vuelto inaccesible para los nicaragüenses”.
Aunque ahora la industria dice estar enfrentando esta situación desde hace tres años, fue hasta a inicios de este año que comenzaron a hacer la denuncia pública del supuesto contrabando.
El presidente de Canicarne, Raúl Barrios, lamentó la falta de respuesta de las autoridades a los llamados que ha realizado el sector para detener el supuesto ilícito.
SECTOR EN CIFRAS
230 mil cabezas de ganado mataron la industria y los rastros municipales en los primeros cuatro meses de este año, según publica el Banco Central de Nicaragua.
262 mil cabezas fueron las sacrificadas en igual período de 2014, lo que comprueba el retroceso señalado por los mataderos.
82% de los sacrificios los hace la industria artesanal.