Nicaragua no debe apostar por el endeudamiento una vez que salga definitivamente de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, siglas en inglés), recomendaron economistas, quienes aseguran que sería un “error” si el país contrata préstamos con tasas superiores a las del crecimiento económico.
El economista Néstor Avendaño dijo que “sería una grave irresponsabilidad decir vamos a irnos a endeudar de nuevo, sería una grave irresponsabilidad, yo sugiero al presidente de la República que en vez de endeudarnos de nuevo reduzca la evasión tributaria”.
Avendaño recordó que Nicaragua todavía tiene pendiente la reestructuración de unos 1,000 millones de dólares en deuda externa, principalmente con países que no son miembros del Club de París dentro de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados.
Es el caso, por ejemplo, agrega el economista, de Costa Rica a la que Nicaragua le adeuda un poco más de seiscientos millones de dólares. “Le sugiero al presidente de la República que convoque al FMI (Fondo Monetario Internacional), que es el asesor de confianza, y le solicite sus oficios para culminar la reestructuración de esos adeudos con media docena de países. Tengo entendido que ya se comenzó hacer a finales del año pasado, se recibió una condonación de Irán, pero en este primer trimestre de 2015 sale otra condonación importante que el Banco Central lo pone como otros países”, precisa.
Para el economista este es el principal desafío que por ahora tiene Nicaragua para salir definitivamente de la HIPC y no necesariamente cumplir con un protocolo de seis años ajustado a los lineamientos del Fondo Monetario Internacional, cuyo organismo solo es “asesor de confianza” del Gobierno.
Además aseguró que si se opta por el endeudamiento sería el camino más fácil que escogería el país, cuando lo que realmente se necesita es reducir la evasión fiscal.
El pasado 1 de julio, el Banco Mundial (BM) informó que los nuevos programas de financiamiento que Nicaragua suscriba con este organismo no tendrán el componente de donación, porque el país mejoró su posición dentro de los programas de la Asociación Internacional de Fomento (AIF, por sus siglas en inglés). Es decir, que los préstamos que reciba Nicaragua tendrán menor grado de concesionalidad.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, explicó que ahora Nicaragua podría conseguir créditos con tasas del seis por ciento, aunque aclaró que “por ahora” no los buscarán.
TASA DEL 6 % ES INSOSTENIBLE
El economista Adolfo Acevedo sostiene que contratar créditos con tasas superiores a la del crecimiento económico ocasionaría que el país se vuelva a endeudar rápidamente. “Para que el endeudamiento fuese sostenible, con tasas de interés del seis por ciento, la economía tendría que crecer por encima del seis por ciento anual”, precisa.
Tras recordar que la economía en los últimos años ha repuntado cuatro por ciento, Acevedo dice: “Para que la economía pudiese crecer al seis por ciento, con un crecimiento de la fuerza de trabajo de solo un dos por ciento, la productividad debía crecer al cuatro por ciento promedio anual”, algo que no está ocurriendo.
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