La diputada sandinista y presidenta de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos de la Asamblea Nacional, Jenny Martínez, manifestó ayer que si ya están compradas las propiedades y están poniendo los campamentos en la zona donde se construirá el proyecto hidroeléctrico Tumarín es porque continuarán con esta obra.
De esta manera Martínez descarta que el proyecto sea detenido por el escándalo de corrupción en Brasil, que lo relaciona con un desvío de fondos públicos.
“Tumarín asume el compromiso de continuar con el proyecto. Con solo que ya se dio la compra de esas propiedades y de que ya están incluso poniendo los campamentos en la zona; la carretera ya está casi terminada, entonces eso es parte del proyecto Tumarín”, expresó la diputada Martínez.
En el sitio web denominado Istoé Brasil fue donde se reveló un escándalo en el cual se señalan al consorcio Queiroz Galvão de Brasil, asociado al proyecto Tumarín, como un brazo internacional de Petrobras, que participó en un supuesto desvío de fondos.
Esta empresa es la misma que desarrolla el proyecto hidroeléctrico Tumarín en Nicaragua.
El periodista de Istoé Brasil, Josie Jeronimo, publica que Petrobras utilizó dos proyectos: Tumarín en Nicaragua y la planta de energía Inambari de Perú, para garantizar un margen suficiente de dinero y pagar supuestos sobornos a políticos.
PROYECTO TUMARÍN
El proyecto de la hidroeléctrica Tumarín estará ubicado en el municipio de La Cruz de Río Grande, en el Caribe Sur, donde ya se comenzó a construir los campamentos para luego iniciar la construcción de la primera fase de la plantas, anunció en abril el embajador de Brasil en Nicaragua, Luis Felipe Mendonça.
Las Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) fueron conformadas en el 2009 por un 45 por ciento de la empresa brasileña Eletrobras y un 45 por ciento de Queiroz Galvão, que se hicieron socias del Estado de Nicaragua —este con un diez por ciento— con el propósito de construir el proyecto Tumarín.
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