El río San Juan de Nicaragua siempre ha sido un motivo de creación para los artistas. Fernando Silva y José Coronel Urtecho están entre los seducidos por su caudal, leyendas y tradiciones. A esa lista de creadores se suma Solignia Pérez con su primera novela Aztal, Las guardianas del río.
Pérez, es originaria de San Carlos y es maestra de Lengua y Literatura en el Instituto Nacional San Carlos Borromeo.
Para la profesora Nora Aguilar, Aztal, Las guardianas del río, la historia de 27 capítulos, “nos hace reflexionar por la preservación del medioambiente. Esta belleza descriptiva del río San Juan está tejida por la historia de amor de Ardea, que va descubriendo su origen mítico; donde la familia es el centro para la sociedad como para la naturaleza, donde todos somos parte de todo”, explica.
Pérez relata que “Aztal… se vale de una historia de amor para darnos una novela mística y paradisíaca”.
No obstante, explica que “el mito cobra vida desde el río y el gran lago de Nicaragua, con un lenguaje connotativo, expresivo y esencialmente reflexivo sobre una sola verdad, que a pesar del desarrollo tecnológico y globalizante, no estamos afuera de la naturaleza”.
Aztal deja constancia de nuestro compromiso ético, de amor y respeto a nuestro planeta, nuestra única casa.
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