El presidente Barack Obama admitió que Irán podría usar fondos provenientes de la flexibilización de las sanciones para financiar a «organizaciones terroristas», pero argumentó que ello es preferible a que desarrolle armas nucleares.
«Cualquier beneficio que Irán pueda obtener con la flexibilización de las sanciones palidece en comparación con el peligro que puede representar con un arma nuclear», afirmó.