El petróleo cayó a su mínimo en seis meses y las esperanzas de un rápido repunte se están esfumando en tanto la demanda tiende a caer en el cuarto trimestre.
El crudo Brent bajó hasta menos de cincuenta dólares el lunes, por primera vez desde enero. La gasolina registró su mayor caída en casi tres años. Por su parte, el petróleo “light sweet crude” (WTI, de referencia para Nicaragua) se ha mantenido en torno a los 45 dólares en las últimas dos semanas.
La baja podría continuar. Las refinerías de los Estados Unidos, que transformaron una cantidad récord de crudo en gasolina en julio, normalmente disminuyen su producción de agosto a octubre para hacer mantenimiento.
“Todavía tenemos una oferta muy excesiva en el mundo”, dijo Michael Wittner, jefe de investigación del mercado del petróleo en Société Générale en Nueva York, en Bloomberg Television el lunes. “Estamos llegando al cuarto trimestre, que es cuando la demanda de crudo y de sus productos llega al más bajo punto estacional, por lo que es difícil prever de dónde vendrá el impulso”, dijo.
Además, la demanda de gasolina normalmente se reduce luego del tercer trimestre, a medida que la fuerza de trabajo estacional se reduce y las familias vuelven de sus vacaciones.
Los fondos de cobertura se están tornando más pesimistas al respecto. Los administradores de dinero hicieron la semana pasada la mayor reducción en más de un año de las apuestas en un alza de precios y son los menos optimistas respecto al crudo estadounidense desde 2010.
WTI presionado
Los precios del petróleo se recuperaron un poco ayer en Nueva York por ajustes técnicos tras las caídas de las últimas sesiones pero igualmente siguen contenidos por la sobreoferta. El barril del “light sweet crude” (WTI) para entrega en septiembre recuperó 57 centavos y cerró a 45.74 dólares. En las últimas tres sesiones había perdido tres dólares.
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