La lluvia del sábado pasado alegró a los productores de Chinandega, sin embargo desde entonces la sequía volvió y en el campo se insiste que el riego es la alternativa del momento.
Ante la falta de lluvia y la incertidumbre de la siembra, en algunas fincas chinandeganas se ha optado por suspender a algunos ayudantes, tractoristas y hasta administradores.
José Antonio Mayorga, de la Asociación de Productores Privados de Caña (Aprico), dijo que este momento es difícil y les hace reflexionar que la inversión en riego es ineludible.
Mayorga comentó que los efectos de la sequía son fuertes. “¿Cuánto al final serán los efectos?, eso no lo sabemos, pero ya hay daños que no podemos ahora cuantificar”, refirió el presidente de Aprico, quien considera que sí habrá disminución de la cosecha en la caña de azúcar.
El chinandegano Augusto Navarro, exministro de Agricultura, explicó que hay seria preocupación debido al bajo rendimiento en la cosecha y producción de azúcar, y este año es probable la caída no solamente en la caña y maní, sino en la producción frijolera y de maíz en las parcelas de las zonas norte y sur.
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