Ni a la patrulla policial le es permitido pasar por el tranque que un grupo que se denomina Asociación Nueva Esperanza de Afectados de la Insuficiencia Renal Crónica (IRC) mantiene en el bulevar de entrada a la ciudad de Chichigalpa.
Chichigalpa es un caos y se advierte en la desesperación ciudadana por salir o entrar al poblado. El camino estrecho conocido como La Bomba, por el tanque de Enacal a orillas de la vía Panamericana, es la única entrada que los transportistas utilizan para salir e ingresar a la ciudad.
Anoche (este lunes) fue programado el segundo plantón y marcha de pobladores que hacen el llamado a las autoridades locales a resolver esta situación.
Susy Palma, antigua comerciante de la terminal, dijo que los pobladores no tienen por qué “pagar los platos rotos”, debido a que el tranque atrasa el comercio y el trabajo en las distintas empresas, mercado y sector educativo. “Nos toca pagar caro para traer la mercadería hasta aquí al lugar donde se paran los buses”, dijo Palma.
Benito Antonio Meléndez, quien se encuentra en el tranque, aseguró que esperan que hoy se les ayude en la reunión programada con autoridades locales.
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