EE. UU. impondrá nuevas sanciones al gobierno de Vladimir Putin, lo que dificulta el acceso de las empresas rusas al mercado de deuda. LAPRENSA/ARCHIVO

Rublo en jaque

La entidad emisora reconoce lo que es un secreto a voces, que la economía rusa está enganchada a los precios de los hidrocarburos, ya que la mitad de sus ingresos provienen de las exportaciones de petróleo y gas, y poco es lo que puede hacer el Gobierno ruso al respecto, salvo reducir las pérdidas. Tras la pesadilla de finales de 2014, cuando la moneda rusa llegó a cotizar a cien rublos el euro y perdió en cuestión de días la mitad de su valor, la divisa nacional se recuperó en los últimos meses hasta rondar los cincuenta rublos frente al euro y el dólar.

El rublo ha reanudado su caída libre debido a la volatilidad de los precios del petróleo y, en menor medida, a la crisis griega y la ralentización económica china, pese a la decisión del Banco Central de Rusia de bajar los tipos de interés y suspender la compra de divisas. “La situación económica en Rusia dependerá, a partir de ahora, de la dinámica de los precios mundiales de la energía y la habilidad de la economía a adaptarse a los shock externos”, informó esta semana el Banco Central de Rusia.

La entidad emisora reconoce lo que es un secreto a voces, que la economía rusa está enganchada a los precios de los hidrocarburos, ya que la mitad de sus ingresos provienen de las exportaciones de petróleo y gas, y poco es lo que puede hacer el Gobierno ruso al respecto, salvo reducir las pérdidas. Tras la pesadilla de finales de 2014, cuando la moneda rusa llegó a cotizar a cien rublos el euro y perdió en cuestión de días la mitad de su valor, la divisa nacional se recuperó en los últimos meses hasta rondar los cincuenta rublos frente al euro y el dólar.

El Gobierno ruso ya se las prometía felices hace unos días y, aunque la economía está en plena recesión, pronosticaba que el Producto Interno Bruto crecería en 2016. Pero todo pareció ser un espejismo, ya que a principios de la semana volvieron a saltar las alarmas cuando la moneda rusa superó la barrera psicológica de los sesenta rublos frente al dólar y rebasó los 66 en relación con la moneda única.

Esa fue la mayor caída en cuatro meses de operaciones en la bolsa moscovita y todas las miradas se dirigieron a los precios del crudo, que rebasaba los sesenta dólares por barril a principios de mes y, en cambio, el viernes rondaba los 52 dólares.

EL RIESGO

“Todo depende exclusivamente de los precios del petróleo. Hay una absoluta dependencia de los hidrocarburos. Si los precios caen hasta los 40-45 dólares, como algunos pronostican, entonces el rublo, por supuesto, se devaluará dramáticamente”, aseguró Vladímir Nazárov, experto del Instituto de Política Económica Gaidar.

De poco sirvió que el secretario general de la OPEP, Abdalla Salem El Badri, descartara el jueves en Moscú una nueva caída de los precios gracias al incremento de la demanda. “Los precios se estabilizarán en 2016. Esperamos una estabilización en el mercado del petróleo a largo plazo”, dijo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí