Adquirido para inyectar un revulsivo a la endeble ofensiva de los Mets, Yoenis Céspedes, recordó la calurosa noche del 15 de julio de 2013 en que disparó 32 cuadrangulares en el Citi Field para ganar por primera vez el Derby de Jonrones.
Estoy contento de que los Mets me hayan dado la posibilidad de volver a este estadio. Vengo a dar lo mejor de mí. No olvido el último de esos jonrones, porque la pelota quedó bien atrás de ese muro, dijo el toletero cubano. Nueva York es un sitio diferente, pero voy a seguir haciendo mi trabajo de siempre.
Céspedes, obtenido en un canje con Detroit que se consumó a falta de apenas tres minutos para el cierre el viernes del mercado de cambios sin restricciones, se paseó por primera vez en el camerino de los Mets con una camiseta negra que tenía estampada al frente la frase Bam. El apodo del jardinero es La Potencia y llega a Nueva York como el bateador de poder que el equipo buscó afanosamente para reanimar una ofensiva hundida en el fondo de la Liga Nacional en cuanto a carreras anotadas y promedio al bate. Los Mets son el cuarto equipo en que milita Céspedes desde la pasada campaña, cuando estuvo en Boston.
Necesario
Yoenis Céspedes bateaba para .293 con 18 jonrones y 61 carreras impulsadas en 102 juegos con los Tigres. Con el número 52, Céspedes fue colocado como tercero en el orden ofensivo y a cargo del bosque izquierdo en el segundo juego de una serie contra los Nacionales de Washington, actuales líderes del Este de la Liga Nacional con una diferencia de dos juegos sobre los Mets.
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