Los residentes del reparto Santa María de Monte Tabor, ubicado en el kilómetro 13.3 de la Carretera Sur, vienen reportando desde hace varios meses a Disnorte-Dissur la necesidad de darle mantenimiento a la red, pues hay varios postes que están en riesgo de colapsar y causar una tragedia.
María Lorena Blandón, habitante, explica que con los vientos temen que el poste caiga con el tendido eléctrico, pues desde la semana pasada el choque de las líneas eléctricas ha provocado cortocircuitos en el transformador.
“Desde hace tres meses hemos estado llamando a Disnorte-Dissur, pero solo han venido a hacer inspección pero no lo han compuesto, el poste sigue siendo un peligro, aquí pasa la gente con frecuencia porque hay un colegio y un asilo de ancianos y eso nos preocupa”, comentó Blandón.
En la zona también hay varios postes que han sido tapados por las ramas de los árboles que han comenzado a torcer las líneas de alta tensión.
“El poste en la parte de arriba tiene una planta parásito que cubre los aisladores de alta tensión y es obvio que esto representa un peligro de descarga a tierra. Aparte de eso hay un poste ubicado dentro una propiedad, lo que incumple con las normas y reglamentos de la empresa de distribución”, dijo Blandón.
Los pobladores temen que en la noche se dé un cortocircuito y provoque un siniestro.
“Este es un problema serio porque el día que hubo un temblor ese poste casi nos cae encima”, sostuvo el habitante José Andrés Gómez.
LA PRENSA intentó conversar con Jorge Katín, gerente de Comunicación de Disnorte-Dissur, pero no obtuvo respuesta.
2010. En este año Disnorte-Dissur reemplazó más del cincuenta por ciento de los postes que eran de madera por otros de concreto; sin embargo en algunas zonas todavía hay postes viejos.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A