Las recientes críticas que se han dado desde el Gobierno venezolano contra la OEA y su secretario general presagian que volverán los tiempos de tensiones entre ambos, los cuales podrían poner en duda la participación de la organización hemisférica como observadora en las elecciones parlamentarias de diciembre.
La oposición venezolana rechazó ayer los cuestionamientos contra la Organización de los Estados Americanos y el anuncio que realizó el presidente Nicolás Maduro de que Venezuela no será “monitoreada por nadie” en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.
Maduro ha realizado en los últimos días algunos duros cuestionamientos hacia la OEA, a la que llamó un “traste viejo” y una “guarida de conspiración” contra los gobiernos progresistas y abogó por la eliminación del organismo, propuesta que Caracas ha respaldado desde hace tiempo al promover la creación de la Celac y Unasur.
A las críticas de Maduro se sumó la del ministro de las Comunas y excanciller venezolano, Elías Jaua, quien acusó al secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, de tener una postura “antivenezolana”.
Los cuestionamientos de las autoridades venezolanas coincidieron con el encuentro que tuvo a principios de la semana el líder opositor y gobernador del Estado central de Miranda, Henrique Capriles, con Almagro en Washington.
Hasta el momento el secretario general de la OEA no ha emitido comentarios en relación con las críticas de las autoridades venezolanas, ni sobre la reunión que tuvo con Capriles y que detonó las fricciones con Caracas.
30 partidos políticos, que conforman la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), participarán bajo una tarjeta única en las elecciones de diciembre.
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