Grecia registrará este año previsiblemente un retroceso del producto interior bruto (PIB) de entre un 2 y un 4 por ciento, en lugar del crecimiento del 0.5 por ciento previsto inicialmente, en buena parte debido a los controles de capital impuestos hace un mes.
Según el informe semestral que elaboran los expertos de la Oficina de Presupuestos del Parlamento heleno, publicado ayer, la desaceleración de la economía continuará en los próximos meses y las restricciones bancarias tardarán algún tiempo en poder levantarse.
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