El francés Michel Platini presentó su candidatura a la presidencia de la FIFA, sumida en un enorme escándalo de corrupción, donde será el gran favorito para suceder a Joseph Blatter en la elección del 26 de febrero de 2016, pese a los ataques de otro potencial candidato, el príncipe Ali, de Jordania.
Platini, de 60 años, oficializó su decisión en una carta enviada a las 209 federaciones que forman la FIFA y que fue hecha pública por la UEFA, de la que es presidente. “Esta fue una decisión muy personal y he reflexionado sobre ella de forma cuidadosa”, indicó, y agregó que quiere trabajar por “los intereses del futbol” y llevar a la FIFA “la dignidad y a la posición que se merece”.
“Hay momentos en el que debes agarrar el destino con las manos. Y este es uno de ellos”, prosiguió Platini.
La decisión del exnúmero 10 y capitán del seleccionado francés es el resultado lógico de una larga serie de hechos que comenzaron el 2 de junio con la dimisión de Sepp Blatter, cuatro días después de su reelección para un quinto mandato al frente de la FIFA. Adversario principal del suizo de 79 años, al que había aconsejado que se retirara antes de la elección, Michel Platini apareció inmediatamente como el relevo natural al trono ocupado por Blatter desde 1998. Pero, el francés se tomó su tiempo y habló con las diferentes confederaciones antes de lanzarse a la carrera.
Platini ya tiene el apoyo de cuatro confederaciones, a excepción de África (CAF) y de Oceanía (OCF), según una fuente próxima.
El presidente de la Federación de Libia, Musa Bility, también cargó contra Platini en la BBC: “No representa el cambio, ha sido vicepresidente de la FIFA durante 8 años. No debe suceder a Blatter. Sería inaceptable”.
PRIMERAS CRÍTICAS
El dirigente francés Michel Platini ya ha recibido las primeras críticas poco después del anuncio de su candidatura a la presidencia de la FIFA.
“Platini no es bueno para la FIFA. Los aficionados al futbol y los jugadores se merecen algo mejor. La FIFA está sumida en un escándalo (…). La cultura de los acuerdos en los pasillos, bajo cuerda, debe llegar a su fin”, declaró el príncipe jordano Ali Bin Hussein, derrotado en la última elección ante Blatter y quien había recibido el apoyo de la UEFA.
“La FIFA necesita un liderazgo independiente, libre de las prácticas del pasado”, añadió Ali, quien tras el anuncio de dimisión de Blatter se declaró “listo” para volver a presentarse, pero que no ha oficializado aún su candidatura.
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