El pésimo estado de los caminos en Nueva Guinea está beneficiando a ciudadanos que se ganan la vida rellenando los huecos y haciendo, con pala y coba, el desagüe en la carretera para evitar que esta se empoce.
Santos Cáceres, habitante de la comunidad Talolinga, Nueva Guinea, comentó que tiene 14 años de trabajar en la carretera, no como empleado del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) sino haciendo desagües, echando piedra en los huecos y esperando que los transportistas le den dinero para sobrevivir.
“Hay personas de buen corazón que me han dado hasta treinta córdobas y eso me ayuda mucho, ya estoy avanzado de edad tengo más de 60 años y si me voy a trabajar a una finca no me van a pagar más de ochenta córdobas y todo el día, mientras que haciendo este trabajo alcanzo como mínimo los 150 (córdobas) y temprano, suficiente para poder llevar la alimentación a mis hijos”, comentó. Hay días buenos que logra recoger hasta 250 córdobas.
PROMETEN REPARAR
Don Santos señala que cuando reparan los caminos “tengo que irme más largo hasta encontrar pasadas malas, tengo que cargar con mi pala, mi coba y un machete para cortar algo, ahora que este trecho de caminos está malo me he ganado mis pesitos”.
La alcaldesa sandinista Claribel Castillo anunció este martes que repararán las pasadas malas que están entre Nueva Guinea y El Naranjal, unos treinta kilómetros al norte de Nueva Guinea, y de Las Miradas hasta San José, y de esa forma el transporte colectivo podrá trabajar normalmente.
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