Los defensores de los inculpados en el llamado grupo delictivo Dominó —vinculado al narcotráfico— en su mayoría demandaron la revocación de las sentencias de primera y segunda instancia o penas mínimas.
Los defensores también coincidieron en señalar que sus representados fueron declarados culpables en la mayoría de los casos con el testimonio de un agente identificado con el código 002, o con un testigo incorporado por una de las defensas con la anuencia de la Fiscalía, pero que a ellos no les permitieron hacerle preguntas.
En diciembre 2012, la juez de primera instancia declaró culpables a 19 personas, señaladas de integrar una banda dedicada al narcotráfico, en la que señalan como líder a Marcial Beltrán Corrales, y en enero del presente año una Sala del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) reformó parcialmente la sentencia al cambiar la tipificación penal de transporte de droga por su modalidad internacional y el incremento de las penas incluidas multas millonarias.
No obstante, el procurador auxiliar, Francisco Mairena, pidió que por el contrario se mantenga la sentencia de segunda instancia.
“El cabecilla de esta organización se llama Marcial Beltrán Corrales, él utilizó medios de transporte de carga pesada que poseía Nelson Reyes” para el trasiego de la droga procedente de Costa Rica, sostuvo Mairena, quien afirmó que muchos de esos camiones le pertenecían a Beltrán.
En la audiencia de casación celebrada ayer el representante de la familia Monterrey demandó la devolución de la finca El Volcán, pero Mairena aseguró que está demostrado que esa familia hizo un trato con una sociedad que representaba Víctor Dávila, a quien Beltrán le facilitaba el dinero. Dávila fue asesinado posteriormente en Costa Rica.
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