Cuatro conductores de autobús fueron asesinados a tiros por miembros de pandillas de El Salvador en las últimas 24 horas. Tres de ellos ayer por no acatar un paro que les impusieron los grupos criminales, y uno la noche del domingo, quien murió junto con un pasajero.
Como consecuencia de estos sucesos, 44 líneas se sumaron a un paro que comenzó el domingo con la suspensión de una decena de rutas, según el director de Transporte del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Gaspar Portillo.
El viceministro de Transporte, Nelson García, confirmó que de las 1,133 rutas del transporte colectivo que cubre todo el país, “44 rutas están trabajando de forma irregular y otras no están trabajando”.
El subdirector general de la Policía Nacional Civil, comisionado Howard Cotto, informó que los pandilleros llegaron hasta las terminales de autobuses y distribuyeron panfletos que contenían amenazas contra los empresarios.
Sostuvo que “la intención de estos grupos criminales es buscar una negociación o tregua, que ya han venido insistiendo, y que los cabecillas que están en Zacatecoluca puedan regresar a penales que no sean de máxima seguridad”.
El Gobierno de Salvador Sánchez Cerén puso a disposición de los ciudadanos sesenta autobuses, 29 microbuses y 45 camionetas para que se movilicen del centro de la capital, San Salvador, hacia distintos puntos del área metropolitana.
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